REVISTA PICNIC Arquicostura: Una nueva propuesta en diseño urbano - Revista PICNIC

Hoy en día, el punto de cruz se ha reinventado demostrando que su uso no es solo textil, Raquel Rodrigo, una licenciada en Bellas Artes de Valencia, ha demostrado que a sus 33 años, su pasión por el diseño de espacios y el mismo arte la han llevado a crear un proyecto visualmente atractivo, donde su principal objetivo es generar emociones, fusionando los conceptos de arte y el diseño, lo artesanal con lo industrial, su nombre, Arquicostura.

Vía Diario Design

Raquel tiene un Máster en Diseño de Escenografía para teatro, cine y televisión, posteriormente continúa sus estudios como Técnico Superior en Escaparatismo e Interiorismo Comercial. Durante el 2008 emprende su primer estudio de diseño en Madrid, realizando trabajos vinculados con estas especialidades. En el 2013 regresa a Valencia centrándose en este proyecto personal, creando una serie de X’s donde combina tonalidades y sombras, mientras observamos rosas, flores de cerezo, entre otras flores. Con el tiempo, estos enormes tejidos fueron decorando las calles de España, dando a la arquitectura un toque único.

Arquicostura surge de unir la arquitectura con la costura, o «bordar paredes» usando la técnica punto de cruz. Esta se relaciona con el Street art, pero también desarrolla otros campos como la decoración de interiores, exhibiciones, workshops, diseño de productos, entre otros; causando admiración e inspiración en el público, sobre todo con los murales que decoran las ciudades de Madrid, Valencia, Salamanca, Londres, Milán y Qatar. También ha colaborado con diferentes marcas para hacer street marketing como Alhambra, marcas luxury italianas, y Endora Productions.

Vía Diario Design

El equipo creativo está compuesto por artistas, arquitectos, diseñadores, fotógrafos, bordadores y comunicadores que trabajan en conjunto para cada proyecto. Su proceso creativo consiste en visitar el lugar donde realizará el mural, Raquel asegura que es importante conocer el espacio, no sólo por las medidas, también hay ver la historia que hay detrás del edificio, o «qué le comunica». Posteriormente, define el dibujo en el taller, transformándolo en píxeles desde el ordenador, y empleando cordones gruesos de algodón, yute o seda comienza el tejido sobre la maya metálica.

«Cada metro cuadrado lleva tres días de trabajo entre dos personas» Comentó para Harper’s Bazaar.

El punto de cruz es un trabajo artesanal el cual comenzó a realizarse aproximadamente hace tres mil años en Asia, es un tipo de manualidad que permite crear todo tipo de prendas, donde se requiere bastante tiempo, paciencia y habilidad para su elaboración. Hoy en día su uso es muy extendido, por lo que el trabajo de Raquel Rodrigo experimenta nuevas formas de llevar esta práctica de la tela a la elaboración de murales.

Si quieres saber más de este hermoso trabajo visita su sitio web.

http://arquicostura.com/

Vía Diario Design