REVISTA PICNIC "Hasta ahorita vamos ganando": la batalla de Olivent - Revista PICNIC

Ser una banda independiente y lanzar tu álbum debut se convierte en una batalla aún en pleno 2016. Para los chicos de Olivent se volvió un proceso de dos años que al final terminó con ocho canciones en su mayoría instrumentales que nos llevan por el math, el post-rock y hasta por el progresivo.

Originarios del Estado de México, tuvieron la inquietud de formar una banda desde la prepa. Era un grupo de amigos donde dos tocaban en una banda de metal y otros dos en algo más rock pop. Esas bandas se fueron deshaciendo pero los que decidieron quedarse se fusionaron en una propuesta muy distinta.

Los hermanos Sergio y Daniel Barquet después de algunos cambios de alineación y de notar que a la gente le gustaba, comenzaron a ir en serio. Es por esto que platicamos con Paco Jiménez y Bejamín Antúnez sobre los inicios, las complicaciones en el camino y las batallas que aún faltan por librar. Su mayor logro hasta el momento es su álbum:

«En un principio nos dijeron que grabáramos EP, pero por las canciones que teníamos buscamos brincarnos ese paso. Sabíamos que nos íbamos a tardar un poquito más, no es lo mismo grabar cuatro rolas a ocho. Valió la pena, estoy feliz con el resultado» – Paco

Una de las complicaciones fue que trabajaron con un amigo que estudió ingeniería en audio, pero como no les estaba cobrando y tenía otras chambas, no les prestaba la atención necesaria. Al final tuvieron que sacarlo con otra persona para el proceso de masterización y mezcla.

Libre interpretación

La propuesta instrumental se dio de forma natural. Cuando empezaron la banda ninguno de ellos cantaba, pero eso no los detendría. “Hicieron castings y cosas así, pero siempre es un problema con los vocalistas. Son medio impuntuales, luego no tienen ese compromiso” comparte Benjamín. Paco considera que por lo general la intención es resaltar la voz y que la música quede en segundo plano. Pero a ellos les gusta más la música que las letras. “Benji dice que el hecho de tener una voz te limita” agrega.

Si se enfocaran en la letra, aseguran que tendrían problemas pues tienen ideas diferentes respecto a lo que cada quien querría decir. “Así es más fácil, cada quien pone de su cuchara. Siempre procuramos que tenga concordancia. El nombre es lo que le da esa pista, por dónde va la idea, la aterriza”.

La música es la libre interpretación, así el oyente tiene sus propias historias. Lo mejor es que ellos imaginen lo que quieran respecto a lo que están sintiendo en el momento, que lo adopten e interpreten a lo que han vivido y tenido.

Batalla

“El nombre del disco es esa lucha que siempre tenemos, día a día. Problemas cotidianos o hasta más grandes. Lo que pasa en el país, nuestra propia lucha, cuando ensayamos…”

Al disco le fueron encontrando la forma y trataron de buscar el común denominador, que el dinamismo fuera de menos a más. Aunque no llevan mucho tiempo, en sus shows la gente poco a poco se ha ido interesando. El problema era que les preguntaban dónde escucharlos fuera de sus tocadas y al no tener el disco listo, esto les cerraba puertas.

Olivent sabe que “vendrán los trancazos fuertes después. Hasta ahorita vamos ganando, incluso antes de que saliera el disco, cuando tocábamos la gente se quedaba con ganas de escuchar más, pero no había disco, ese era el problema. Lleva poco tiempo, pero se ha ido moviendo bien. Después de sacarlo hemos tenido una o dos tocadas, pero esperemos que ya el siguiente año haya más shows y veamos la respuesta” confían.

“En vivo suena más chido que en el disco»

«Es algo que nos han dicho, les gusta más, lo recalcan. Tratamos de combinar las emociones con las personas, que se vuelva una misma atmósfera, que estemos en el mismo canal” mencionan. Expresar lo que sienten al momento de hacer las canciones es lo más importante, esa emoción que trasmiten, la energía y ver cómo disfrutan, hace que la gente se sienta parte del momento.

Por ahora se dedicarán a que más gente los note, a sus redes sociales, pues Internet es una herramienta clave. “Va mucho más allá de una tocada en un bar. Hay mucha gente que tiene ganas de escuchar math o post y busca más bandas. El movimiento de esos géneros está creciendo y en el Estado siempre peleábamos porque tocábamos con una banda pero no nos parecíamos en nada, éramos como los raritos de la tocada. A todas las bandas nos conviene estar con similares para impulsarnos entre nosotros.

A los chicos les gusta este ámbito, pues no es egoísta: “Se trata de compartir música. No son carreritas de quién toca mejor. No es competencia, es escuchar nuevas propuestas” mencionan. Para ellos ya no se trata de que alguien llegue y te descubra sino que debes hacer las cosas por tus propios medios. Es un buen momento, tienes todas las herramientas para grabar y promocionarte, además de colaborar con otras personas, colectivos, y las mismas bandas.