REVISTA PICNIC Betsy Pecanins: Amor y pasión por el blues - Revista PICNIC
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«El blues tiene un romanticismo áspero e irónico, y a través suyo se tiene muchas lecturas. Se habla del racismo, los derechos humanos, la posibilidad de elegir una religión, el derecho a saber quién eres en este mundo. Eso se alía en mis canciones»

Fragmento del libro: Ellas están de paso de Agustín Labrada.

Nació en Arizona, pero en su plena juventud decidió mudarse a México. Fue aquí donde desarrolló todo su talento, nutrió a una escena que sigue siendo un tanto marginada en nuestro país: el blues. En diversas ocasiones la cantante comentó: «Lo único gringo que me ha quedado es el blues». Betsy Pecanins no busca nunca ser la reina de dicho género como se le ha señalado en ocasiones.

Sin pretensiones, pero con un gran amor hacia música, pudo salir adelante en un país donde el ser mujer vuelve complicado todo y si a esto le sumamos ser artista, el camino es aún más difícil «No se me cerraron las puertas, pero no fue sencillo lidiar con egos que no aceptaban el mando de una mujer» confesó en una entrevista en Milenio.

Su voz llena de fuerza, supo encontrar lugar junto a otras grandes voces femeninas: Iraida Noriega, Regina Orozco y Cecilia Toussaint. Todas ellas se han distinguido por tener una personalidad impetuosa. Esta característica hizo que se convirtieran en grandes amigas. Hasta el día de ayer, cuando de manera inesperada se anunció el fallecimiento de la cantante, debido a un paro cardíaco a sus 62 años.

Desde hace un tiempo se conocía el delicado estado de salud que sufría Betsy, quien llegaba a cancelar presentaciones, entrevistas y conferencias por la misma razón. Y es que como lo dice su amiga Regina Orozco: «Fue ejemplo de fortaleza y amor». Basta con recordar el concierto de hace un año en el Teatro de la Ciudad, donde presentaría su disco Ave Phoenix. Para pode lograr esa presentación, la cantante tuvo que recurrir a unas inyecciones de bótox en la garganta que le permitieron volver a cantar.

Betsy sufría disfonía espasmódica cervical, que le afectaba las cuerdas vocales. Este tipo de acciones mostraban el amor y sobre todo la pasión que siempre sintió por transmitir por medio del canto un sentimiento. Tal vez su muerte no impacte de manera masiva, pero nadie podrá borrar su huella en la historia del blues.