REVISTA PICNIC Big Big Love contra la vieja industria - Revista PICNIC
Todas la pecas del mundo

Big Big Love es una de las agrupaciones con más impacto dentro de la música independiente en nuestro país, sobre todo en la Ciudad de México (de donde son originarios). Una banda relativamente joven en todos los aspectos, marcaron rápidamente un estilo y forma de crear música. Ellos fueron un gran pilar de lo que sería un nuevo movimiento dentro de la escena indie.

En septiembre la periodista Pati Peñaloza, celebró los XV años de su Ruta Sonora, columna musical que aparece cada semana en La Jornada. Con ese motivo se organizó un pequeño festival, donde Big Big Love participó. Pati se refirió a ellos como: «la banda de avanzada de esta generación».

Unos meses después platicamos a las afuera del MUAC con Santiago Mijares (sintetizadores, guitarra y voz)  y Gerardo (batería).

“No sé qué pensar de lo que dice. Se siente muy chido que ella diga eso. Estamos muy orgullosos de lo que hemos hecho y queremos seguir trabajando” explica Santiago.

Justo este año lanzaron su álbum Friendship y destacó por la participación de Greg Calvin, quien es conocido por trabajar con bandas como Beach House. Santiago cuenta un poco sobre esto:

“Nos tardamos como seis meses grabando y mezclando. Greg Calvin hizo la masterización en un día jaja. La onda de la masterización es pasarlo por unos fierros chidos, tener muy buen oído y quién mejor que él, que ha hecho discos de David Bowie. En el proceso del disco, compusimos las rolas poco a poco. Nos fuimos un día a Valle de Bravo para terminar unas canciones, estuvo increíble. En cuanto al arte del disco trabajamos con el despacho de diseño Fuerzas Básicas, hicieron un lienzo hermoso”

Gerardo, quien lleva fumando desde que empezó la entrevista, agrega: “Estuvimos justo en la raya, para meternos al estudio. Llegamos de Valle de Bravo, apenas habíamos terminado “Tibias” (primer sencillo), nos costó mucho trabajo y estrés”.

Un grupo independiente

Marco, integrante de la banda, fue quien realizó la mezcla de todo el disco: “Hizo tanto esfuerzo que si lo viéramos como una artesanía mexicana sería como una de esas máscaras huichol, llenas de cositas. Porque de verdad hay demasiados detalles” explica Santiago.

En este disco se nota una evolución sonora, en cuanto a las letras, sonido, pero sobre todo en ejecución de cada instrumento. Ya no son los mismos que grabaron hace algunos años su primer EP. Sus influencias cambiaron, han ido aprendiendo sobre la marcha. Son conscientes de que en su siguiente disco se notará más la evolución.

Los integrantes de Big Big Love han decido ser por completo autogestivos. Trabajar únicamente los cuatro. Esta decisión fue tomada como parte de una idea para defender su creatividad y sonido. Además de no tener ni un varo para trabajar con un equipo de profesionales, como dicen los chicos.

“Cuando lo haces tú mismo, la banda hace su propio disco: lo mezcla todo y sale de manera perfecta porque no te conformas. No descansas hasta que esté listo. Yo creo que ha sido un esfuerzo enorme de todos” – Gerardo

“Justo por eso no queríamos trabajar con ningún productor. Queríamos hacerlo sonar como lo teníamos en la cabeza. Eso no lo habríamos logrado con alguien más” agrega Santiago.

Una pieza importante en la música de Big Big Love, es que cantan y componen inglés. Esto surgió de manera muy natural, sin pretensión alguna. Influenciados por las bandas que escuchaban en ese momento como My Morning Jacket. Este año estrenaron sus primeros temas en español, algo de lo que mucha gente ya había intentado convencerlos.

La música es universal como dice Santiago y narra un poco de su experiencia de cuando se presentaron en Portland, donde todas las bandas gringas tocaban música folclórica en español y ellos siendo los únicos mexicanos cantaban en inglés.

“La gente debería fijarse en cómo lo haces en vivo y en cómo tocas, más que en el idioma. Porque igual y tocamos culero cantando en inglés. Si vas a vernos tocar y no nos conoces, no creo que salgas diciendo: chale, por qué tocan en inglés” dice Gerardo.

La nueva escena contra la vieja industria

En cuanto a la industria y la escena independiente en México, los chicos aplauden mucho lo que está haciendo Tijuana: Vaya Futuro, Mint Field, Policías y Ladrones.

“Siento que puede estar mejor si la gente que tiene el poder le diera chance a bandas nuevas y no se quedara con los mismos dinosaurios del Vive Latino todo el tiempo. Podrían pasar más cosas chidas. Siento que aún está muy estancada en cosas muy estúpidas, que no valen la pena, pero por mucho hay un avance. Estoy muy orgulloso de pertenecer a ese mundo” comenta Santiago.

Mientras que Gerardo por su parte platica de la calidad musical con la que cuenta México:

“En cuanto a calidad de bandas hay una infinidad. Pero como explica Santiago, lo que le falta a México es más oportunidades, tomarlo más en serio. Desde las personas que hacen eventitos que igual no están muy bien respaldados porque no tiene la lana o no son OCESA. Dejarlo todo, como los músicos que se van a subir ahí”.

Ellos explican que se sienten afortunados de pertenecer a un colectivo de bandas, que se apoyan entre sí e intentan crecer y mover sus propuestas lo más que se pueda. Pero también critican la falta de visión de las personas que organizan festivales como el Corono Capital. Gerardo habla un poco al respecto:

“Es el festival de los dos o tres más chidos que hay en México a nivel internacional, vienen bandotas y no aceptan a ningún mexicano. Cerrarle la puerta a los mexicanos en un festival en México, es algo que no me parece coherente”.

Santiago interrumpe para dar la contraparte y decir su cítrica sobre el otro gran festival en nuestro país: “Creo que la gente ya está harta de ver a Los Fabulosos Cadillacs y Zoé por novena vez en el Vive Latino. Hubo un momento en que el Vive Latino estaba muy chido, empezaron a traer bandas internacionales increíbles. Yo creo que lo del dólar los afectó y dieron un paso para atrás. A nosotros nos fue muy bien en ese festival. Para nada habló mal del Vive, pero creo que ya debería pasar algo nuevo. Es justo porque no dan chance a algo distinto”.

2016 fue importante para esta banda originaria de la Ciudad de México. El fin de año se acerca, aún así siguen con el motor encendido, intentando tocar lo más que se pueda, en la mayor cantidad de lugares que ya no sean el Imperial, Caradura, Pata Negra etc. (están hartos). Gerardo y Santiago cuenta un poco de sus planes a futuro:

“Seguir conociendo amigos nuevos, intentar seguir impresionado gente que le guste la música y ver al Necaxa coronarse como campeón (aunque esto ya no se logrará este año)”.