REVISTA PICNIC Burger Revolution 2k17 - Revista PICNIC

Los alrededores del Foro Niza, comenzaban a llenarse de fans que esperaban accesar al recinto, poco a poco la gente entraba al lugar. Rápidamente, entre la merch y el escenario, la gente empezaba a vivir la experiencia que Violencia River nos tenía preparada.

Carrion Kids, dieron los primeros, sonidos de la tarde. La pista lucía vacía, así que la banda animó a los asistentes a acudir al escenario para disfrutar de la jornada musical. Alegres tonos y suaves pero veloces rasgueos de guitarra,  dieron inicio al primer ritual de codazos y empujones. La cerveza y las hamburguesas empezaban a notarse entre el foro.

Los segundos en saltar a escena fue Viv And The Sect, la psicodelia brotó rapidamente desde el primer instante que la banda saltó a la tarima. El ritmo, lo llevan las guitarras y las voces, las secuencias combinadas auguraban un clásico pero renovado acto independiente. La participación de esta banda saltó y decoró el oido de muchos, pues la presencia y actuación escénica cautivo a más de un par.

Cuando se dice que un evento es para todas las edades, imaginas a chavos entre 15  y 28 años, y uno que otro chavoruco, pero en el Burger Rev encontramos varios bebés entre la audiencia, los cuales increíblemente no lloraron por el ruido.

Los últimos destellos de luz, dan paso al poder fronterizo, entre Policías y Ladrones y San Pedro el Cortez, el show tomó dos distintas dimensiones. Parejas abrazadas al ritmo de los rasgueos cercanos al shoegaze, slam y sudor entre las primeras filas del escenario. El par de bandas tijuanense atascaron y dieron tonalidades de fiesta y destrucción al evento que conforme crecía aumentaba su capacidad.  Tanto Flores como Un Poco Más de Luz, dieron un sentido rítmico a una noche llena de fiesta y rock n’ roll.

Girl power, poder de vida, sensualidad, brutalidad y perfección, son las palabras para definir a Las Robertas. Exigente a su sonido, la banda demostró el porque son tan aclamadas en nuestra ciudad. El show tomó tenues y sombrías luces dentro de su set,  la intimidad y dedicación de las centroamericanas terminó en un set lleno de luces violetas y la promesa de tocar pronto en un show con mayor tiempo.

Coapa, la vida en Coapa siempre es bella, sus mujeres, sus paisajes todo lo que lo rodea es un sinónimo de calidad. Así con ese cliché, los chavos bien de los Blenders subieron a escena.  El público se desbordaba al ritmo de sus pegajosas e irónicas canciones, el garage, y las letras que los popularizaron eran hechas un solo y potente coro de personas.  No había mucho más que decir, el grupo dio un buen show y la gente agradeció el gesto.

Lo que pasó después fue a lo que no veía venir, la gente optó por regresar a sus casas, el show de Los Esquizitos, aún no comenzaba y el venue bajo su capacidad. A pesar de todo, el poder el banda encargada de cerrar fue digno. Haciendo honor a su nombre, el gesto de la agrupación fue esquizitos el poder y los ánimos continuaron por un par de minutos más.

Fotos: Davo Rocks