REVISTA PICNIC Delta Sleep: TacoTour al pastor y amor al "mexican flavour" - Revista PICNIC
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Hora y media después de llegado el mediodía, los cuatro integrantes de Delta Sleep esperan en un conocido lugar de bebidas preparadas a base de té en un rincón de la Condesa. Al llegar me sorprendo de que las risas y voces que inundan el lugar provienen de una mesa con tan solo cuatro hombres quienes intercalan su acento británico con una amplia colección de frases (y groserías) en español. Se trata de los chicos tras la magia de Delta Sleep.

En cuanto me siento junto a ellos me reciben calurosamente y de inmediato me incorporan a la conversación. Es curioso que cuando uno piense en músicos británicos, imagine a un puñado de hombres serios enfundados en impenetrables chamarras de colores oscuros y de personalidades introvertidas que no usan más que pantalones de mezclilla y zapatos caros. Sin embargo, al encontrarme con un grupo de rubios altísimos en bermudas, camisetas de corte turista y gorras que no paran de hacer comentarios chistosos y de exudar alegría aún en una tarde nublada, me alivia confirmar que el estereotipo fracasa.

Les pregunto cómo han estado y qué tal les ha ido en su pequeña gira por la República Mexicana. Parecen tan llenos de anécdotas y buenas impresiones que no saben por dónde empezar, así que sólo me responden “¡Bien!” o “¡Bastante bien de hecho!”. El mismo día en que platico con ellos tiene lugar el show que concluye la gira, así que indago un poco más en las expectativas que tenían y las impresiones que se han llevado hasta la fecha.

“Nos habían dicho que el de México era de los mejores públicos del mundo y a decir verdad no creímos que lo fuera, porque todos dicen eso, ¡pero la verdad es que sí! En general todos los shows han sido sorprendentes, todos muy distintos entre sí, pero muy impresionantes”.

Y entre todos comentan que esperaban que el “gran show” fuera en la Ciudad de México, pero luego de tocar en Tlaxcala y Xalapa llegaron a la conclusión de que no iban a poder definir un “mejor show” pues en todos los lugares a los que llegaban, aun cuando se tratara de lugares pequeños, la experiencia era insuperable, al parecer, cada lugar tenía su propia magia.

Cabe mencionar por cierto, que ninguno había venido anteriormente a México: “en realidad nunca creímos que algún día alguien nos contactara para venir a tocar, nunca lo imaginamos como una posibilidad, así que… más que buenas o malas expectativas, la verdad es que no teníamos ninguna en lo absoluto”.

¿Y con respecto a lo que se dice de México en otras partes del mundo? “Pues la verdad es que sí te saca de onda llegar y ver policías en todas partes, lo que más nos desconcertó fue ver a militares con sus armas por las calles, porque bueno, allá no es común ver a hombres armados como si nada”. “Sólo nos decían que tuviéramos precaución y que no hiciéramos idioteces…”“En realidad no vimos nada como ‘fuera de lo normal’, ustedes tienen un país maravilloso lleno de colores y de folklore, paisajes y gastronomía de una enorme riqueza, de verdad que el suyo, digan lo que digan en los medios, es un gran país”.

Luego de tan conmovedor juicio, les pedimos su opinión con respecto a la música mexicana, tanto si conocían algo de ella en general como si habían escuchado bandas mexas dentro de la onda más math/post rock como con las que estuvieron tocando, a lo que contestan que sinceramente conocían muy poco, a excepción de: “¡Control Machete!… Sí, creo que es lo primero que recuerdo haber oído de acá; muy hip hop de la vieja escuela, pero caray, muy bueno”.

Entre los cuatro contestan que si conocían muy poco de la cultura mexicana en general, aún menos sobre bandas mexicanas que tocaran cosas parecidas a las suyas, por lo que les sorprendió mucho la variedad de propuestas que se están gestando en nuestro país.

A decir verdad, a nosotros nos gusta mucho más experimentar, pero notamos que las bandas de acá se apegan más como a la vieja escuela, lo cual no significa que toquen exactamente lo mismo, pero retoman elementos de orígenes diversos y conforman su propia paleta de sonidos”.

A lo que uno de los demás responde “por supuesto, ustedes como que le impregnan algo muy característico a todo, algo muy suyo como un…  mexican flavour”. Entonces todos ríen y se miran con complicidad, “ ¡sí, sí, very spicy!” dice uno y vuelven a reír a carcajadas como unos amigos cuyo secreto más grande se oculta tras una anécdota sobre la salsa más picante de sus vidas.

Una vez más llegando a un consenso, los cuatro confirman que incluso la música y el rock mexicano tienen ese dichoso “sabor mexicano”. Así que era inevitable preguntar cómo definen el mexican flavour, a lo que responden: “¡picante claro! …es ardiente, muy sexy, te llena de adrenalina… y hace tu estómago explotar” entonces todos vuelven a soltarse a carcajadas.

Por un rato el ambiente se pone serio cuando les preguntamos por temas tan relevantes como el Brexit o los atentados terroristas que se desataron días antes en pleno centro de Londres. En cuanto al primer tema, todos coinciden en opinar que es un impedimento no sólo para la industria musical, lo es especialmente para la música independiente:

“De entrada, no es nada fácil armar una gira si no estás asociado a grandes promotores, y si de por sí requiere un gran esfuerzo agendar fechas, reservar hoteles y calcular gastos, con esta nueva era que viene, simplemente no podemos pensar cuánto más vamos a tener que pagar por tramitar nuevos permisos y pasaportes, los vuelos van a costar mucho más ahora y por supuesto que nuestra generación no estuvo de acuerdo»

Desafortunadamente, aunque entre nuestros contemporáneos existe una gran capacidad de formar un pensamiento crítico, también hubo mucha abstinencia, la suficiente para permitir que ganaran los conservadores, la parte aburrida… la vieja escuela de Inglaterra. Ellos ya no representan los intereses de la mayoría, sin embargo, aunque muchos de nuestros amigos están conscientes y coinciden con nosotros, sabemos que no salieron a votar y eso es bastante triste”.

“Aunque claro, por ahora sólo podemos hablar al tanteo, los verdaderos resultados de esta separación sólo van a empezar a ser visibles dentro de un año, más o menos”.

Y cuando referimos el magno concierto que surgió como “respuesta” a los atentados sufridos durante el concierto de Ariana Grande, los rostros de todos parecen un poco incómodos:

“No somos un grupo particularmente activos políticamente, no hacemos música contestaría ¿sabes? Pero tampoco creemos que sea la mejor manera de solucionar las cosas o siquiera de reflexionar al respecto. Simplemente nosotros creemos que hay otros medios más prácticos de… no sé, de visualizarlo supongo.

Y no, no estamos demasiado conformes con la manera en que estas figuras del pop reaccionaron. Porque bueno, quienes lanzan estas bombas y pretenden crear pánico son grupos extremistas ¿ves? ¡Ellos están locos! Y sinceramente, creo que es un asunto en el que las autoridades deben tomar mayor responsabilidad. Y claro que es duro para nosotros verlo desde lo lejos”.

Delta Sleep se caracteriza justamente por no poner demasiado el foco en sus letras, en lo que quieren decir verbalmente, sino que se concentran más en la creación de alterancias, de explosiones y viajes vibrantes de sonido. En consecuencia les preguntamos: ¿por qué o para qué dirían ustedes que hacen música?

“Fácil, por la experiencia que nos brinda. Por diversión, por distracción. Porque cuando tocamos nos olvidamos justamente de todas estas cosas que están pasando alrededor y experimentamos otras pero en diferente plano.Claro, en lo más reciente de nuestro material tenemos ciertos referentes a la globalización y al calentamiento de la tierra, pero tratamos de hacer que sea divertido, que se acople a algo que quieras escuchar y que también te haga sentir un poquito de alegría, de esperanza. La música es eso también, una experiencia agradable que te absorbe y que disfrutas”.

Luego de medio mes recorriendo diversas partes del país en el #TacoTour, el encuentro con Delta Sleep debía finalizar con una pregunta obligada: después de probar tan diferentes sabores de tacos… ¿cuál les parece el mejor?

“¡PASTOR!” Contestan los cuatro al unísono. “¿Con piña?” les pregunto de nuevo, a lo cual responden definitivamente que sí. Todos empiezan a actuar como comensales y a repetir en español: “con piña sí, ¡uno con piña señor!”. Entonces entre más carcajadas, alguien realiza una sugerencia gastronómica inesperada: “de preferencia con una embarradita de frijoles a un lado”.

Y mientras los demás le reclaman con rostros de extrañeza, nos despedimos por poco tiempo hasta la cita que nos reuniría de nuevo en el show de aquella noche.