REVISTA PICNIC Día Uno Corona Capital 2017 @ Autódromo Hermanos Rodríguez - Revista PICNIC
CINE DE ARTE

Caminé, caminé y caminé. La puerta 15 el destino. Añil y Churubusco en época de festivales siempre resulta ser un extenso bar ambulante, es imposible pensar la gran cantidad de alcohol, drogas y sustancias que se consumen durante dos días en el recinto. Han sido ocho ediciones perfectas, grandes momentos y shows que han marcado la historia del festival, con esa premisa entre una vez más al Corona Capital para ser sacudido entre empujones, arrimones y gente deseosa de sentir la música.

Las primeras horas, el Girl Power hizo mi CC17.

La tarde siempre es mi momento favorito, pues todos los sabores y la vibra del lugar me ponen de buenas. En su punto máximo Anika y Cherry Glazzer eran los primeros actos a observar, justificando el horario otorgado cada uno de estos dos sets gozó de una fuerza perfecta. Una fina selección de suaves melodías fue puesta por la periodista de Bristol. Bajo un EP homónimo Anika destello alegría durante la carpa del CC; Con Apocalipstick el cuarteto angelino tuvo un aceptable debut en nuestro país.

Fotografías: Sha Lugo

Caminando entre escenarios la magia del festival sucedía: gente borracha, ñoños sentados en el escenario principal a la espera de Foo Fighters, chavorrucos tratando de entrar en la «onda», todo lo que sucede en los alrededores es un mundo paralelo. Ante el ocaso de sol, el poder femenino continuaba llegando a mi, ahora mis ojos se quedaban asombrados ante la belleza de Elena Tonra, así como la misma Angel Olsen sets que eran el pretexto perfecto para deber mi primera dosis de cerveza a medio llenar.

Daughter dio una presentación sencilla, llena de grandes armonías. A través de un espacio sencillo, la banda se limitó a acoplar sus dos materiales discográficos en un set de cuarenta minutos. Entre los empalmes tortuosos de cada edición opté por salir un par de canciones antes para llegar a A. Olsen, de manera casi inmediata pude escuchar mientras corría «Hi-five», canción que me hizo emocionarme un poco más. Entre el Burn Your Fire For No Witness y My Woman, el set entregó momentos dulces. Toda la estética en las primeras horas del festival me recordaba el porque es indispensable llegar a buena hora a este tipo de eventos.

Tomé un respiro, compré nuevamente una cerveza y camine al Corona Light para el show de Mogwai. La tarde se esfumo, de manera fugaz los rayos del sol se acabaron, mismos que dieron la antesala del post rock escocés. Con un segundo show en la historia del festival, este presentación fue ese pequeño aliento de rock que buscaba. Siendo sinceros, los nombres de las canciones me resulta difícil de recordar, pues el factor instrumental de esta banda engloba todo en una experiencia sonora.

Y sí…. Mogwai lo hizo a la perfección entre unas guitarras sucias y distorsionadas, así como una bateria que golpeteaba sin parar, el show presentó una gran intensidad. Para muchos de los asistentes, el post, era un género desconocido. Las voces del lugar hablaban por si solas, «Esto esta muy intenso, mejor vámonos», «Por qué no los ví cuando vinieron en 2011», «¿De dónde dices que son estos señores», todo lo generado dentro del escenario provoco la atención de los que por casualidad o destino vieron este set.

Malditos empalmes. Mi dosis de buenas decisiones.

Con el paso del tiempo, la tarea de cubrir un festival en su totalidad empezaba a resultar complicada, la señal perdía intensidad y los mejores shows estaban por llegar. Mi primer agónico debate dio inicio ¿ Metronomy o Andrew W.K? Los primeros fueron de esas bandas que en el Corona Lodazal tuve que perderme por la cuestión del atraso de horarios y Andrew, es un ejemplo de esas bandas que nunca sabes porque llegaron al lineup, un show de un artista que tenía totalmente olvidado. Opté por Metronomy, banda que me cautivo con The English Riviera.  En efecto fue una buena decisión, los tracks esenciales sonaron definirlo sencillamente sería como una buena sesión entre lo indie y los ritmos tropicales que consolidaron a la banda dentro del festival.

«Love Letters» sonaba y empecé mi aventura previa a PJ Harvey pues era mi principal acto que mirar. Fui al baño, compre el esquite más caro de mi vida, una cerveza más y poco a poco entraba al escenario mismo que me sorprendía pues a unos escasos diez minutos lucia un poco vacío, la razón Cage the Elephant. Sin importante esto, y agradeciendo un poco esta decisión llegue a unos veinte metros del escenario.

Con un inició orquestal, la bella PJ hizo su regreso al país, con un set de más reciente producción y los temas con los que muchos la conocimos. Así poco a poco haciendo uso de su destreza escénica, el acompañamiento de su siempre fiel saxofón y una voz a voz envidiable pudimos escuchar temas como «Let England Shake»,»In the Dark Places»,»The Community Of Hope», «50ftQuennie».

Todo el ensamble tenia una perfecta sincronía, los espacios entre canciones eran perfectamente coreados por la audiencia, fue así que la segunda parte del set me dejó sin alientos, poco a poco me sentía más emocionado, en un impulso frenético me aventuré a llegar cada vez más cerca fue así como «Down By the Water» y «To Bring You My love» fueron ese motivo por el cual siempre es bueno luchar por un buen spot dentro de un festival, sin importar el dolor de piernas esos minutos al final de show me dieron fuerzas para el cierre.

Aún tocaba Cage the Elephant a lo lejos y desde una rampita puede ver un poco de su show. Todo era energía y fiesta pero, lamentablemente no había lugar para un alma más todo el stage de Doritos estaba llenísimo. En el fondo de mi corazón mis sentimientos sufrían pues recordé que justo en el choque de PJ, Cage venía incluido Elbow, cosa que me hizo molestarme pero el tiempo había pasado.

Tras la devastadora noticia de no ver  a Elbow, nuevamente llegaba la hora de los empalmes, The XX y Banks & Steelz. Géneros distintos y emociones divididas, por un lado los británicos tiene un toque perfecto en vivo, he tenido la oportunidad de verlos varias veces y cada vez su show se perfecciona más y más; mientras Paul y RZA fusionan en este proyecto la melancolía y la velocidad del rap cosa que poco sucede.

Fui a Banks & Steelz y vaya decisión, todo era un fiesta de hierba. Las luces y el ambiente de la carpa era sublime, sin dudarlo creo que podría ser mi acto favorito del día. Una vez más saque un bello billete de cien para una cheve, disfrutar de «Conceal», «Speedway Sonora» y «Giant». Breve pero contunde la dupla entre Interpol y el Wu Tang Clan me prendió deseoso de más fiesta. Disfrutar del talento del rap y habilidad de versos de RZA, juntado con la tradicional voz de Banks fue una de las mejores duplas de proyectos alternos que he visto.

Al salir the XX tenía su hype al mil, con una ejecución de luces Jamie, Oliver y Romy jugaban con las texturas dulces. Entre un coro «I Dare You», «A Violence Noise», «Brave For You» usaban una perfecta mezcla de luces. Para cerrar mi aparición en el set escuche la dulce y tierna «VCR», así como una experimental y electrónica versión de «Fiction» y «Shelter». Todo muy bonito e interesante pero mi lado de tío rockero me pedía ver a los Foo Fighters.

Foo Fighters: Maquina de hits, una dulce cierre….

Ver a los Foo Fighters se disfruta más con la compañía de los amigos. Entre mis grandes acompañante de toda la vida pude ver nuevamente a Grohl, Hawkins y Smear. Un show de rock tradicional, canciones duras y una interacción constante con la audiencia es la forma para descubrir el show. Recordando al recién fallecido Malcom Young sonó «Let there Be Rock», así como «Learn to Fly», «The Pretender», «All My Life».

Tras los hits, nuevamente el alcohol hacía de las suyas, gracias a eso mis piernas cansadas se convirtieron en resortes para disfrutar de «Rope», «Run», «Walk», «MY Heroe». Grohl agradecido nos mencionaba que sus shows en el Foro Sol de hace cuatro años sirvieron para financiar su serie Sonic Highways. Todos como buenos «rockeros», así como señores con chela en manos aplaudimos los hits tradicionales de Queen, Rolling Stones, Ramones y GNR. Como en todo show, el espectáculo debe terminar y los FF dieron en «Best Of You» y «Everlong» el cierre del día uno.

Cansado, la gente se empujaba por salir de la manera menos civilizada posible, el lleve lleve la playera, la tasa y el bonito recuerdo, la salida fue el mismo caos de todos los años, así después de una larga jornada, mi cuerpo pedía cama, pensando en la vida de adolescente punk que Green Day tenía para el cierre de esta edición.

Fotografías: Sharon Lugo