REVISTA PICNIC A echarle galleta @ Clavería 22 - Revista PICNIC

El sábado 9 de julio se llevó a cabo un pequeño evento en Azcapotzalco, destinado a promocionar un reducido conjunto de bandas «emergentes» originarias de diversos puntos del país. A echarle galleta tuvo lugar en el foro Clavería 22, conocido por ser de los pocos espacios en la ciudad donde pueden celebrarse eventos musicales de este tipo.

Previo al show, a las tres de la tarde se realizó una mesa de diálogo entre los integrantes de las bandas que hasta ese momento habían llegado al sitio (Dason, Enkel y Metrópoli), y aunque se tenía contemplado realizarlo a puerta cerrada, el diálogo previsto para las 14:00 hrs. tuvo que ser recorrido justamente a la hora en que se había citado a los asistentes para llegar. No obstante, durante este espacio tuvo oportunidad la conversación entre integrantes de las distintas bandas, todas pertenecientes a diferentes géneros musicales.

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Mientras uno de los organizadores del evento moderaba la conversación y planteaba preguntas a los chicos, entre todos intentaron dar respuesta a cuestionamientos tales como la distinción entre lo «independiente» y lo «emergente» o cómo veían a la escena mexicana del momento y qué tan difícil resultaba moverse a las ciudades o localidades donde se concentra mayor movimiento musical y donde aparentemente hay más oportunidades. Aunque la charla resultó interesante puesto que había diferentes posturas y visiones sobre el medio musical actual, las conclusiones a las que pudo haberse llegado resultaron bastante dispersas.

Finalmente algunos minutos después de las cuatro de la tarde comenzó a tocar la primera banda: Dason, originaria de Oaxaca, mezcla de happy punk y pop rock, quienes durante poco más de media hora tuvieron el valor para tocar algo frente a un público que no excedía las veinte personas, incluyendo a los organizadores y gente de prensa, además de las fallas de sonido que no cesaban desde un inicio.

Posteriormente fueron llegando más personas y aunque el acceso al evento tenía un costo de $60 no se logró un lleno total. Sin embargo, a las cinco de la tarde los asistentes comenzaron a pararse de sus asientos y a mover los pies al ritmo del pop rock y alegres ritmos de Metrópoli, quienes tocaron con una muy buena actitud en todo momento y al parecer ya tienen uno que otro fan al norte de la ciudad.

Para las seis de la tarde, cuando la cerveza y las risas comenzaban abundar en el venue, Enkel hizo su aparición. Han tocado en el Caradura anteriormente y aunque su pop rock podría ser hasta cierto punto girly, lograron poner en ambiente a la asistencia.

Régulo de Cuautitlán Izcalli, la penúltima banda del programa, logró prender bastante al público que para las siete de la noche ya eran suficiente para no cesar la celebración.

Finalmente, para cerrar el evento, subió al escenario Venison, que con mucha fuerza y muchas ganas tocaron un rock estruendoso que tanto gusta a las personas de esta ciudad.

El minifest organizado por Xnval también contó con la presencia del  foodtruck Royal Burgers para calmar el hambre de los asistentes y la mesa de merchandising se limitaba solamente a la venta de los EP’s de algunas de las bandas. Lo único que no quedaba claro era la prometida «galería de arte» ¿se trataba los murales en las paredes? No quedaba del todo claro a qué se referían con ese componente en el programa que al final del día quedó ignorado por la asistencia completamente.

No obstante, las mayoría de las bandas se presentaron con bastante puntualidad (si acaso un retraso de diez a quince minutos entre cada presentación) y se ciñeron a los cuarenta minutos que tenía cada una para tocar. Si bien, no todas las bandas tocaban géneros similares ni provenían de los mismos lugares, se sintió un ambiente de cordialidad entre músicos pues se les notó conviviendo entre ellos de manera muy amigable e incluso apoyando a otros compañeros con bastante emoción durante cada set.

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