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Dross está en la ciudad y lo sé. Me emociona.

Shinji Takemi sube las escaleras eléctricas del World Trade Center junto a nosotros: nos dirigimos hacia un encuentro especial y friki. Shinji es artista y trae entre sus manos un cuadro que pintó para la ocasión, para el invitado especial de La Mole Comic Con 2017.

Llegamos frente al salón Yaqui, esperamos, hay un intercambio de palabras entre el personal del evento y se abre un camino por donde nos permiten el acceso a la habitación.  Dentro está un hombre con gabardina negra, lentes de sol y sombrero de cinta animal print: Ángel David Revilla, conocido mundialmente como DrossRotzank. Youtuber, escritor.

Dos días antes, la noche del miércoles, Dross estaba sentado en un avión en Argentina. De Buenos Aires a Ciudad de México era el plan: un viaje a un país que es la principal arteria del público de su canal en YouTube.

Un lugar donde nacieron la mayoría de los más de 10 millones de suscriptores por los que Google le otorgó un “botón de diamante”, un premio que menos de 100 personas del mundo poseen, tan sólo dos en México: Yuya y Werevertumorro.

El campo de Dross es el terror en todas sus formas, en todas sus concepciones. Tentáculos debajo de tu cama, alguien que te espía por tu ventana o un monstruo cósmico que te mira desde el espacio

Llegando a la Comic Con

Dentro y fuera de la habitación hay una fila de chicos que esperan una firma del venezolano; nosotros nos acercamos a él y Shinji le dice que le entrega el cuadro como regalo, donde una demonia abraza una calavera (característica de Dross) sobre un fondo onírico y con la luna vigilando desde el firmamento.

Dross la recibe con una sonrisa y nos cuenta que se la llevará a Argentina. Dos días antes, mientras su avión despegaba, me  contó por whatsapp que trajo una sola maleta con ropa y objetos típicos de viaje, “ya sabes, las estupideces de siempre, tengo un límite de 23 kilos como máximo, estoy súper precario con eso”. Por eso Shinji pensó en el cuadro ligero y pequeño, de 40×30 centímetros para un viaje internacional.

Salimos de la habitación y le contamos a Shinji sobre la entrevista que tuve con Dross hora y media antes, de cómo íbamos tarde en el metrobús porque mi hermana confundió al león de la estación Etiopía con el de Nuevo León, y de cómo llegamos en tercer lugar a la cita; de cómo pasó una amiga de Radio Educación y luego mi hermana y yo, antes que Mauricio Barrietos “El Diablito”, de Televisa, quien quería sorprender a Dross trayendo a Bebecito Emoxito.

Le conté a Shinji de cómo me senté al lado de Dross, no exento de nervios, y de cuando le pregunté cómo le fue en Teotihuacán, pues 24 horas antes el youtuber se encontraba subiendo las pirámides de la Luna y del Sol, sorprendido por los silbatos que imitan el sonido de los jaguares, impensables en su hogar.

“Imagina, y yo como el típico turista, estúpido, comprando y los vendedores regateando. Yo con ese silbato voy a aterrorizar a toda Argentina. Imagina: a las tres de la mañana lo sueno y ¡Guaaaaaar! Ya me imagino a los vecinos en sus camas abrazados a sus perros.” —Dross

La entrevista con el youtuber

Mi hermana y yo le decimos a Takemi que minutos antes de que nos dijera lo de Teotihuacán, Dross oyó que yo le llamé antes de que entrara por la puerta,  volteó y nos reconoció antes de acceder a la sala de entrevistas.

A mi hermana le dijo “corazón” y yo le dije: ahorita nos vemos. Ya sentado junto a él intenté ponerme serio y dije: “Ángel, hace 10 años no tenías este alcance, iniciabas con tus primeros vlogs. Hoy, ahora que te siguen 10 millones y pico de personas, ¿ha cambiado algo en ti?”

Ilustración: Jota Ilustrador

“Sí, primero estoy mucho más viejo—rió— pero tengo mucha más experiencia en redes sociales, y ahorita siento un amor nato por la gente, por el cariño que me profesan las personas; por ejemplo aquí en México se me acercan por un abrazo, un beso las chicas, una foto, la selfie, me cuentan anécdotas relacionadas conmigo y no me cabe el corazón en el pecho, me llena de amor, y es algo que antes no tenía y me hace muy dichoso, me hace muy feliz”, me dijo.

Con lo de las anécdotas me llegó al recuerdo la primera vez que vi su rostro, en un video donde hacía muecas frente al vergonzoso video de la Cumbia de Gokú del colectivo de YouTube QueParió!, diciendo “ojalá Akira Toriyama no vea esto”.

Dross

Ilustración: BTRumple.

Dross remató comparándose con una flor que surge de todo este amor. Le pregunté entonces, pensando en esos millones de ojos que lo siguen y esos correos electrónicos que le llegan por centenares todos los días, ¿qué es lo que YouTube le enseñó a la sociedad? Revilla respondió:

“De manera sucinta y hasta un poco vulgar, genérica, es un espacio para la libertad de expresión donde no le tienes que pedir permiso a tu editor, donde tú no le tienes que pedir permiso al dueño del canal para publicar algo, para dar a conocer una opinión, un punto de vista, eso es lo que le ofrece YouTube a la sociedad.”

La pregunta me hizo conectar el tema con la polémica acerca de las normas que Google implementó en YouTube con el fin de no monetizar contenidos considerados vulgares, sexuales o con carga política, así como regular el uso del copyright en la plataforma, un asunto que llevó a la protesta de youtubers como ElRubius y El Escorpión Dorado (este último un autoexiliado de los medios de comunicación).

“Yo creo que muchas de esas reglas son necesarias porque lamentablemente está la trampa siempre, y la gente a veces abusa un poco, entonces es lo típico, Migue, es un axioma: ya pasó con la prensa, le pusieron más reglas; ya pasó con la tele, ya pasó con la radio, la internet no va a ser distinta. Esto es un largo repetir de la historia.”

Sobre la libertad de expresión en redes sociales

Dross

Foto: Ana Patricia Teposteco.

Eso llevó la conversación a la opinión de Dross sobre un suceso referente a la libertad de expresión en internet: el adolescente en Monterrey que disparó a sangre fría contra sus compañeros de escuela, y la posterior adjudicación del atentado por parte del grupo de “troles” Legión Hulk, quienes en el pasado también intentaron jugarle una mala broma a Revilla, sin éxito:

“No hay que sobreestimar a grupos como Legión Hulk, simplemente  porque está lleno de niños y adolescentes que quieren pertenecer a algo, que probablemente en la vida real no tienen muchos amigos, o no los invitan a salir y tienen que llenar un vacío; se trata de un valor de pertenencia y hay que tener en cuenta que ellos quieren llamar la atención a como dé lugar, están hambrientos de atención e inventan historias que no tienen nada que ver; se querían adjudicar lo del chico de Monterrey y era una burda mentira para llamar la atención, para llenar una necesidad infantil.”

En cuanto a qué puede hacer el usuario común para denunciar a estos grupos, Dross recomendó usar las herramientas ya disponibles en redes sociales:

“Hay una herramienta de reporte, hay que usarla, hermano, y exigirle a las redes sociales, porque ellos a veces, en Latinoamérica, se duermen en sus laureles, porque saben que no es Estados Unidos, porque saben que no es Europa. Hay que exigirles: miren, señores, hagan algo pronto cuando una persona reporte, yo sé que tú no puedes tener tentáculos en todas partes, pero sí que cuando alguien reporta, no te hagas el pendejo, vayas y quites y bloquees al usuario y hagas lo que tengas que hacer.”

Ilustración: soichi rin

La respuesta nos llevó a otro asunto de las leyes de internet y los límites del Estado en la libertad de expresión, como en diferentes partes de Latinoamérica donde algunos políticos piden una regulación más severa contra el internet, como fue el caso de la llamada “Ley Beltrones” en México.

Al respecto, Revilla explicó que los límites del gobierno en Internet son claros:

“Simple y llanamente tienen que cumplir las leyes. Ya tenemos en varios países desarrollados una serie de normas, leyes, una constitución, si se quiere, con respecto a internet para los ciberdelitos, y la injerencia de las autoridades es necesaria hasta cierto punto para evitar que haya víctimas de acoso; no víctimas de bullying porque yo creo que eso es una cuestión que debe resolver uno o una, pero cuando hay acoso, cuando empieza a cruzarse cierta frontera, las autoridades deben estar muy presentes, es penoso cómo ciertos países latinoamericanos han quedado tan atrás en eso.”

 

Es así como Dross tocó un punto que a sus fans más antiguos los remonta a casi una década atrás, cuando sus videos estaban centrados en el humor y la crítica social y religiosa, cuando sacó el video ¿No sabes qué decir cuando te insultan?, donde recomendaba (con tintes humorísticos) defenderse del abusivo con los mismos métodos del victimario: “No te preocupes, mira, si te pega, vete, escóndete, y cuando estés más tranquilo, busca un palo duro que encuentres y se lo partes en la cabeza”.

Esos eran los tiempos donde escribió sus libros, que hoy en día ya están publicados. Le pregunté sobre el más reciente, La guerra de Ysaak, el tercer libro que edita y que es parte de la historia iniciada en Luna de Plutón, su publicación más famosa. Le cuestioné si habrá una tercera parte que complete la saga:

“Si le va tan extraordinariamente bien como a Luna de Plutón seguro sí, lo que pasa es que cuando yo publiqué Luna de Plutón (2015), ya estaba escrito La guerra de Ysaak (2017). Lo que sigue ya es un misterio.”

¿Escritores favoritos de Dross?

De ahí pasé, hablando de literatura, a sus preferencias por escritores latinoamericanos, pues en el pasado mencionó a su compatriota Jaime Ballestas como un favorito, pese a que suele asociársele con autores más anglosajones como Stephen King o Lovecraft:

“Hay una bloggera que se llama Yoani Sánchez y yo no dudaría en calificarla como escritora, a mí me parece extraordinaria; es una persona que utilizó internet para contar una realidad de un gobierno típico, como cualquier otro, pero mucho más autoritario (el de Cuba).”

Yoani Sánchez.

El blog de Sánchez, Generación Y, es una de las voces más críticas de su país, tratando con frecuencia temas de género y política. Un formato similar al que Revilla probó en sus inicios cuando fundó su blog original, El Diario de Dross, donde compartía textos humorísticos. Así la plática nos llevó a su primer lector: un mexicano.

“Era un chico que se llamaba César, hace más de 15 años.” Dross dijo que ese contacto se perdió, pero que dio inicio a una constante que se mantendría a lo largo de toda su carrera, ya que la mayoría de su público, tanto en su blog como en sus videos y libros, vendría en nuestro país.

Le pregunté si el México que él tenía en mente, alimentado durante años por amigos mexicanos, era el México que veía ahora: “Más o menos sí, yo había leído tanto de México y tengo tantos amigos mexicanos que me cuentan las cosas buenas, las cosas que ellos consideran falencias. Y una vez que estás aquí ves que la gente es más cariñosa de lo que yo pensé, es algo hermoso, el mexicano es algo hermoso”.

Entonces contó una experiencia que resume este pensamiento. En el autobús, saliendo de las pirámides, vio a un señor en bastón avanzar y caer al piso. “¡Coño!”, reaccionó Revilla, hasta que vio cómo una decena de personas ayudaron a levantar al hombre, “hicieron una flor humana alrededor de él, eso es mexicano, la gente que yo conozco haría eso, tú harías eso.”

Horas después él contaría la anécdota con la misma ilusión, sólo que con otro de sus amigos mexicanos e investigador paranormal, Oxlack Castro, en una entrevista donde ambos firmarían un cráneo para dejar testimonio de una reunión entre dos representantes del terror en YouTube de habla hispana.

Concluimos la entrevista, así que aprovechamos para sacar los regalos. “Acércate, corazón”, le dijo Dross a mi hermana. Le entregamos dulces y el libro de Cañitas que yo le había prometido en nuestra primera conversación, pues a Dross le hizo gracia Carlos Trejo por ser el “Zapp Brannigan” del terror, en sus palabras. “Gracias Migue, me lo voy a leer en el avión.”

Le dimos el dibujo que le hizo mi hermana, quien se disculpaba porque era “demasiado tierno”, por las chapitas rojas en el pequeño Dross que estaba debajo de la onomatopeya “¡Coño!” En letras rojas: “Y me querías traer tequila, Migue, se lo hubiera quedado él”, dijo Dross sonriendo y apuntando a su representante artístico, un hombre de cabello cano que se acercó a nosotros.

Shinji, un par de horas después, nos recibe en su mesa para una entrevista sobre sus chicas demonios, representantes de la posibilidad de cambio que hay en cada ser humano (relacionado con las filosofías budistas).

Partiendo a la salida le pregunto a mi hermana que si Dross podrá ver La Mole completa o si al salir será atajado por decenas de fans. Lo digo sin saber que, dos días después, el venezolano se pondrá una máscara del luchador La Parca y recorrerá juguetón los puestos de figuras frikis entre cosplayers que emulan a superhéroes defensores de la galaxia.

Veo en Twitter la foto de esa aventurilla que él se da y me acuerdo de otra de sus travesuras, cuando se grabó mientras subía a un auto, arrancaba y escuchaba el arrastrar de una Xbox 360 (inservible) amarrada a la defensa del carro, viajando junto a sus amigos porteños por las calles de Buenos Aires.


Ilustración: Leonardo Luján.