REVISTA PICNIC El mundo de fantasía de Kirsty Mitchell - Revista PICNIC

Originaria de Kent «el jardín de Inglaterra”, nombrado así por su variada riqueza floral entre las cuales puedes imaginarte envuelto en un mundo de fantasía, crear tu propia historia o interpretar alguna de los hermanos Grimm, (las que se desenvuelven en medio de un bosque mágico) con castillos encantados que en este caso sería el Castillo de Sissinghurst, que aunque no es encantado, te motiva a crear alrededor de él.

Básicamente es el escenario perfecto para aquellos artistas que buscan inspiración en el mundo de la imaginación y no es de extrañarse que en algún momento, resulte que los paseos con Lorina, Edith y Alicia, que inspiraron a Lewis Carroll a realizar su más grande éxito (Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas), los realizara en ese mágico lugar.

Kristy (natal de ese condado) creció cerca de mundos de fantasía, cuentos de hadas e historias mágicas, gracias a la imaginación de su madre quien diariamente le contaba historias en donde recreaba voces e inventaba personajes mágicos.

Gracias a e eso, Kristy Mitchell encontró en su imaginación una fuente creativa que convirtió su alma en arte y provocó que a los 16 años comenzara sus estudios alrededor de las bellas artes y la fotografía.

  • Especialista en Costume for Performance por The Collage of London for Fashion.
  • Graduada en diseño de modas y textil, en el colegio de arte de Reversbourne.
  • Interna en “Avant-Garde” de Alexander Mc Queen y Hussein Chalayan, del cual se graduó a la edad de 25.
  • Diseñadora “senior” en Karen Millen, donde tuvo oportunidad de viajar a la India y China.

Fue a la edad de 32, cuando la vida de Kristy pasó de cuento de hadas a una historia devastadora que generó una conexión artística nueva y más profunda.

Tras la muerte de su madre, Mitchell re-descubrió su pasión y amor por la fotografía. La tomó como un desahogo ante los malos momentos y ante toda la tristeza que sentía.

Comenzó a retratar rostros de extraños que reflejaban la desdicha por la cual pasaba en eso entonces. Un día -al recordar los cuentos que su madre le contaba- decidió retomar la fotografía de una manera diferente y comenzó a plasmar mundos mágicos que bloqueaban por completo su realidad y permitían regresar a lo que su madre era: una imaginación de cuento de hadas lleno de color, fantasía y belleza. A partir de ahí,

la belleza y la imaginación se convirtieron en medio, ruta, escape y lugar, al que constantemente buscaría regresar.

Fue así como Kirsty comenzó a crear una historia con sus propias manos. Vestuario y escenografía confeccionados gracias al bagaje de estudios en historia, arte, diseño, moda y fotografía; que en conjunto con los escenarios naturales que rodeaban la casa en donde vivía de pequeña y el maquillaje digno de Broadway de Elben Van Eaden -Makeup Artist-, Mitchell logra transportarnos a un sin fin de mundos mágicos y trae al mundo real fotografías del imaginario colectivo que, tal vez, muchos tenemos desde niños.

Así surge Wonderland, que si al principio comenzó como algo personal, con el tiempo se convirtió en un proyecto digno de publicaciones y reconocimientos a nivel internacional.

Con una perfecta combinación de disciplinas artísticas, Wonderland se convirtió en un proyecto lleno de gamas cromáticas que trasmiten una clara sensación de frialdad; texturas visibles casi sensibles al tacto, y una apertura de diafragma propia a una distancia focal necesaria para perder un poco la nitidez del fondo (con un 24 mm.) para lograr ese mundo envuelto en nubes de sueños.

Un proyecto donde el o los personajes principales -en su mayoría mujeres- se encuentran rodeadas por escenografías que logran mezclarse de manera única, con el escenario natural y majestuosos que rodea la casa en donde vivía de pequeña; con vestuarios artesanales que podrían caer en diseños de alta costura, creados de materiales orgánicos y telas brillantes que claramente te transportan a un genuino cuento de hadas y brujas malvadas.

Como consecuencia del éxito de Wonderland, hoy en día podemos encontrar un libro titulado de la misma manera, en el cual Mitchell colaboró con el diseñador de libros Stuart Smith y tuvo como primera serie una reproducción de cuatro mil copias las cuales se distribuyeron alrededor del mundo gracias a la ayuda de allegados y seguidores del proyecto.

Actualmente, Kirsty continúa como embajadora fotográfica de bellas artes de Nikon y es representada por la galería “Mead Cardy” en Londres y “The Morren Galleries” en los Países Bajos.

Puedes conocer más de su trabajo, aquí.