REVISTA PICNIC El regreso de una leyenda: el Minimoog model D - Revista PICNIC
Todas la pecas del mundo

Por Elías Rocha Ochoa @EliasRochoa

Dicen que los clásicos están de moda y si de sintetizadores hablamos no hay ninguno como el Minimoog model D, un pequeño sinte monofónico de 44 teclas convertido en ícono de los setenta. Su reputación lo acusa como el mejor sinte portátil de la historia y no son muchos los instrumentos que pueden presumir un lugar como el suyo en la cronología de la música popular reciente.

Han sido bastantes los sintetizadores análogos de antaño que han resucitado en la actualidad. Máquinas cuyos sonidos quedaron plasmados en surcos de vinilo hace 30 o 40 años retornan a las tiendas de instrumentos musicales, y ofrecen, a cualquiera que tenga el efectivo suficiente, una oportunidad para hacerse de un cachito de historia.

La compañía Moog no se ha quedado atrás, y después 35 años, el pasado mes de mayo anunció que se encontraba trabajando en un nuevo prototipo del legendario Minimoog model D. Tal vez no nos demos cuenta de inmediato, pero este pequeño sintetizador ha dejado una marca imborrable en nuestros oídos y en nuestras memorias. A continuación revisamos su impacto.

David Bowie utilizando un Minimoog model D

Comenzaban los años setenta; la década daba sus primeros pasitos y tanto audiencias como creadores se encontraban abiertos a nuevos sonidos. Era una época de experimentación y descubrimientos. Los novedosos sintetizadores modulares ya gozaban de cierto reconocimiento; se habían usado como efectos de sonido o como parte del score de películas como La Naranja Mecánica o Performance, por compositores de vanguardia como Karlheinz Stockhausen o Sun Ra y en álbums del calibre de Abbey Road de The Beatles; Pisces, Aquarius, Capricorn & Jones Ltd de The Monkees y Strange Days de The Doors.

El sintetizador ofrecía una novedosa paleta de voces y sonidos, estaba claro, pero a la vez se trataba de una costosa y compleja revoltura de circuitos y enchufes, envuelta en madera, que no cualquiera podía programar y en la cual uno encontraba serias dificultades si la buscaba transportar.

Bob Moog, la cabeza del fabricante más importante de sintetizadores en los Estados Unidos, se dio cuenta del inconveniente y reunió a un grupo de ingenieros con una nueva consigna: tomar todas las propiedades del desmedido equipo modular y aplicarlas en una nueva maquina más pequeña y barata, pero capaz de generar sonidos igual de espectaculares.

Después de tres intentos nació el Minimoog model D

Una vez en el mercado, muchos fueron los músicos que sintieron curiosidad y adoptaron el simpático instrumento. Con las crecientes asistencias a conciertos y festivales, aumentó también el número de personas que escuchaban por primera vez chillidos y silbidos análogos en directo, cortesía de grupos como Emerson, Lake & Palmer, Yes o Pink Floyd.

Rick Wright de Pink Floyd usando el minimoog

El verdadero mérito del minimoog, sin embargo, no se reducía a su portabilidad, sino a su extraordinario dinamismo. El instrumento nunca se vio intimidado por géneros o etiquetas y a lo largo de los setenta lo mismo acompañó a Bob Marley que a Gary Numan. Sabía ser funky bajo los dedos de George Duke, Bernie Worrell o Herbie Hancock; etéreo y misterioso si lo usaba Jean Michel Jarre o Klaus Schulze o un total robot en las presentaciones de Kraftwerk.

Llegaron los ochenta y el “mini” ya se había establecido como un clásico. Pocos eran los que para entonces no lo reconocían y tanto Prince como Michael Jackson y Kashif lo emplearon con aplomo. Fue un ingrediente clave en el álbum más vendido de la historia; Thriller y escoltó a muchos artistas de primer nivel mientras competía con sintetizadores más nuevos y avanzados.

Fue precisamente en esta época, en medio de un nuevo furor por sonidos sintéticos que el precio y funciones del minimoog lo volvieron un poco obsoleto y en 1981, a pesar de un prestigio intocable y de 13,000 unidades vendidas, se canceló su producción.

Brian Eno y su minimoog

Aún después de descontinuado nunca se fue por completo. Una breve lista de sus usuarios más recientes incluye a Radiohead, Portugal. The man, Air, Dr Dre, Daft Punk, Trent Reznor, Moby, Muse, The Crystal Method o Deadmau5, sólo por mencionar algunos.

Los años estuvieron de su lado, pues géneros como el hip-hop, house o techno lo supieron adoptar y su edad lo transformó en el estándar contra el cual todos los sintes portátiles son juzgados. Sus sonidos comenzaron a ser imitados y reproducidos hasta el cansancio, aunque nunca alcanzando al modelo original.

Hay algo en la voz análoga del Minimoog model D que jamás se ha podido replicar del todo, es irremplazable, cada ejemplar tiene una extraña cualidad que un instrumento rara vez consigue.

Hoy el teclado se encuentra a la venta de nuevo después de 35 años y suena igual o mejor que antes. Los encargados del proyecto se aseguraron de conservar sus características originales y añadir algunas más, con tal de actualizarlo un poco. El modelo D ha transitado una larga distancia desde los austeros circuitos en los que nació y, una nota a la vez, ha afectado el curso de la música para siempre.