REVISTA PICNIC Estridencia por fragmentos: una charla con Russian Circles - Revista PICNIC
CINE DE ARTE

Russian Circles pisó suelo mexicano por primera vez en su carrera y teniendo la oportunidad de conversar con ellos, nos dejaron en claro, de forma sumamente  franca, que de la mano de los oscuros escenarios que proyecta su sonido, Brian Cook,  Mike Sullivan y Dave Turncrantz son muy buenos compañeros. Sin embargo, la soledad y la distancia son factores que también determinan la manera en que procede su relación musical.

Con solo tres integrantes en el grupo, Russian Circles ha logrado salir de Chicago al mundo y lograr un reconocimiento que ni siquiera ellos esperaban, pues según ellos mismos, no solo Europa los ha acogido bien, también en Asia han tenido una aceptación que ni siquiera podían imaginar.

«Nos ha sorprendido constantemente cómo nuestra música es aceptada en el extranjero. El mayor concierto en la historia de nuestra banda fue en Grecia. En el sudeste de Asia no hemos tenido nada menos que grandes shows. En los confines de Europa del Este nos ha ido verdaderamente bien».

El compañerismo de Russian Circles.

Sin embargo, la música no sólo los une con otras partes del mundo, también los acerca entre ellos.»Todos vivimos en diferentes zonas horarias, así que cuando no estamos de gira o escribiendo activamente, no nos vemos. Es un poco triste a veces, porque entre compañeros de banda somos mejores amigos, pero también significa que tenemos un montón de tiempo libre de tocar».Y tener que lidiar con que tus bandmates no estén cerca de ti no suele ser algo en lo que nadie repare demasiado. Parece que el lugar común nos invita a pensar que los integrantes siempre están cerca y siempre están tocando juntos o al menos, conviviendo cerca unos de otros.

No obstante, el internet ha hecho las cosas un poco más fáciles al reducir distancias gracias no sólo al correo electrónico, también a los mensajes instantáneos y al Skype. Para Russian Circles, la web no sólo constituye una herramienta de comunicación, también es parte importante de su proceso de composición, pues al estar lejos unos de otros, es la plataforma que les permite intercambiar ideas y especialmente, materiales.

«Hay un montón de fragmentos de canciones y riffs que nos pasamos través de correo electrónico. Entonces, cuando finalmente nos cansamos de viajar, decidimos acostarnos y ponernos a escribir. Vamos a través de nuestra colección de trozos y pedazos, establecemos aquellos que resuenan más con los otros y comenzamos a hilar las canciones juntos».

Foto: Freddy Campos

Teniendo al internet de su lado, la banda trata de emplearlo a su favor y no se presiona por cumplir con deadlines o auto proponiéndose lapsos determinados de tiempo para componer o publicar cosas entre giras. Les preguntamos en qué momento decidían tener suficiente como para estar satisfechos con cierto material, sin embargo,es algo que no parece tan fácil de determinar durante su proceso de composición.

«Es un proceso muy lento. A veces se siente como que pasamos más tiempo discutiendo ideas y escenarios que tocando canciones realmente, pero al final la aproximación a lo que deseamos se simplifica. El atasco es mínimo».Por otra parte, siempre surge la cuestión sobre cómo reaccionan o qué opinan las bandas al ser comparadas con otras o ser puestas junto a ellas. En el caso de Russian Circles los nombres que aparecen constantemente merodeando su carrera han sido los de Pelican y Chelsea Wolfe y para ellos no resulta ser de importancia alguna.

«No pasamos tiempo pensando en ello. Con Pelican, eran simplemente nuestros compañeros en Chicago. Actuamos en los mismos círculos sociales y disfrutamos de bandas similares, y finalmente terminamos compartiendo un espacio de práctica. Y todo eso nos llevó a hacer algunas giras con ellos.

«Con Chelsea Wolfe hubo un reconocimiento mutuo. Siempre es emocionante encontrar nuevos artistas que están haciendo sus propias cosas que terminan conectándose a un nivel personal. Y esa es una conexión que hemos sentido con grupos como Young Widows, Helms Alee, Deafheaven, Earthless, Inter Arma, Cloakroom y casi todas las otras bandas con las que hemos viajado recientemente. No creo que esas bandas tengan mucho en común musicalmente, aparte de ser bandas oscuras, underground, basadas en guitarras, pero las vemos como nuestras compañeras, aunque no siempre compartamos los mismos atributos sónicos».

Finalmente, al preguntarles sobre su perspectiva acerca de los géneros instrumentales o os espacios que comienzan a generarse en lugares como América Latina sólo pudieron responder: «No tengo ni la más mínima idea».

A lo cual, no obstante, concluyeron: «Quién sabe si hay algún tipo de beneficio particular en ser instrumental y eliminar un contexto cultural específico de  nuestra música, pero hemos sido afortunados cuando se trata de viajar internacionalmente. Sólo puedo imaginar que América Latina, con su profunda apreciación de este tipo géneros, tendría una afinidad por lo que cae bajo la etiqueta de «post-metal», pero eso es todo mera conjetura al final. Sin embargo, estamos emocionados de averiguarlo».

Foto: Freddy Camposu