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Desde hace más de 20 años la Mole Comic Con tiene una sólida relación con los lenguajes visuales. La ilustración resalta entre ellos con su propia voz.

Aquí te presentamos algunos exponentes destacados en el evento, sobresalientes por su originalidad conceptual y estética.

 

Shinji Takemi

Empezamos por Shinji Takemi, uno de los artistas independientes más populares y experimentados de la Ciudad de México, dueño de la marca Tatoki de diseño e ilustración.

 

De ascendencia asiática, su arte está influenciado por la mitología japonesa y el budismo, impulsado además por vivencias personales que marcaron su vida y sus imágenes. Takemi comenta:

“Dibujo desde que tengo memoria, ha sido la forma de expresarme porque no soy bueno hablando; a raíz de la muerte de mi abuela tenía muchos sentimientos guardados, entonces descubrí la pintura”.

 

Su arte está repleto de chicas demonios llamadas onis que en Japón suelen representarse como ogros grotescos, pero que Shinji ha transformado en figuras apacibles y coloridas como una forma de demostrar su filosofía: “Es el poder cambiar lo que estás destinado a ser, por eso mis niñas eligieron ser budistas”.

Ilustración de Takashi Murakami

En el plano técnico su estilo se vincula a la corriente superflat del artista japonés Takashi Murakami, impregnada de referencias a la cultura del manga.

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Para la Mole Cómic Con 2017, Shinji dio un giro a su estilo, integrando figuras pop a sus pinturas, como las Tortugas Ninja y Mazinger Z: “Nunca lo había hecho, porque casi siempre todo es muy mitológico, muy antiguo, entonces para esta convención me dieron la oportunidad de poder mezclarlo”, dando un resultado que le parece gratificante.

 

Palmira Campaña

Otra artista es Palmira Campaña, una exploradora del Barrio Bravo y de sus personajes. Ella busca sus inspiraciones en los sueños y en las vivencias de los jóvenes que buscan salir de su cotidianidad —porque aunque suene cliché, ella lo ejecuta con originalidad—.

 

En entrevista con Revista Picnic explica:

“El proyecto actual en el que estoy trabajando son mis diseños en las cartas del tarros, tienen un estilo muy clásico, utilizo tinta india y plumilla, pero tienen un cierto dejo del grabado”.

El muchacho Vaselina es una de sus historias gráficas representativas, como una serie que empezó en 2013 y que toma referencias del famoso musical y de la vida de Tepito: “La historia es de un grupo de jóvenes que quieren ir más allá de ser comerciantes en el barrio”, para ello Campaña realizó entrevistas para escanear la vida diaria de esa zona.

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La ilustradora, además de sus técnicas pictóricas, admira a escritores como Chesterton y el mexicano Fernando Lobo.

 

Frida Ramírez

Frida Ramírez recorre otras tendencias estéticas, relacionadas con las novelas gráficas francesas. Sus fanzines son de humor negro, aunque no carentes de ternura. La artista nos dice:

 “Tengo el concepto de hacer reinas pero de una forma menos estereotipada, por ejemplo el de una reina que escucha música, una reina que toma café, una reina que se oculta de la lluvia, algo con lo que se puedan identificar las chicas”.

 

Declara tener influencia del feminismo y de la vida de la mujer común, lejos del concepto comercial, “de no vanagloriar a la mujer sexy”.

Asimismo, nos dio una probadita de su mirada ácida con una de sus historias:  “Esta es una flamita que vive en el calentador de una casa, dice: ‘mi trabajo es calentar la casa’.

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Tiene que calentarlos para que se bañen, para que bañen el perro, para lavar con la lavadora, los trastes, y dice: “me necesitan demasiado, debo calentarlos más’, entonces se le pasa un poquito la mano, se mete en el gas y la casa explota, y la llamita dice que ‘nunca más tendrán frío’”.

 

Carlos Sallas

 

Y si seguimos el camino de las historias, pasamos del humor negro a los relatos de leyenda, de la mano del ilustrador Carlos Sallas , quien se encarga de rescatar la cultura oral de algunos lugares de Provincia:

“Me gustan las cosas que en temas personales tiene que ver con los sueños y con lo que me imaginaba de pequeño, cuando estaba chico tenía la frustración de no poder dibujar todo lo que me imaginaba, y ahora que soy ilustrador estoy cumpliendo esos sueños”.

 

Sallas también es tatuador que se siente cercano al mundo de la naturaleza, los ecosistemas y la vida urbana vista desde los ojos de un provinciano:

“Me gustan mucho las nubes, la luna, cosas por el estilo, y también diseño personajes, tengo fotos que tomo a escondidas de las personas, y de hecho tengo una serie que estoy iniciando que es tratar de representar personajes de la Ciudad de México, porque vas en el metro y te encuentras un montón de gente bien rara y bien chida”.

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Este ilustrador tiene su foco creativo en su pueblo natal llamado San José Vistahermosa, pues allí la gente dice haber convivido con chaneques e incluso con criaturas oscuras como “El Charro Negro”.

 

La Mole Cómic 2017 expuso a otros destacados ilustradores mexicanos, como Jelly OctopusAntonella, Yuriko Shirou, Yazbeck Gámez, Niiiiiiiie  Verde Agua Cómics, Brenda Larusso, Icarus. Lal, Tysa PaulinaMauricio Uragar, Mariana Real (Fanpage: Real’s Artwork), a quienes remendamos como algunas de las más imaginativas mentes de la escena independiente de nuestro país.


Ilustración: Carlos Sallas