REVISTA PICNIC Jan Švankmajer, stop-motion y surrealismo Revista PICNIC
CINE DE ARTE

Jan Švankmajer, artista gráfico, escultor, diseñador y poeta surrealista, mayormente conocido por su trabajo en animación de stop-motion. Nacido el 4 de septiembre de 1934 Praga, República Checa, su historia comenzó cuando recibió de sus padres un títere, regalo que inició la pauta para que generara su sentido de la creatividad.

Inició en el teatro Semafor, donde fundó la compañía Divadlo Masek (teatro de máscaras, por su nombre en checo), hasta que años después, su talento lo llevó a producir cine.

(© CTK)

En 1964 realizó su primer obra El último truco; la historia comienza con un par de autómatas diseñados para ejecutar una serie de trucos, cada uno más impresionante que el anterior.

En 1980 produjo La caída de la casa de Usher un trabajo basado en el cuento de Edgar Allan Poe del año 1839. Tres años más tarde, por allá en 1983, se dedicó a preparar su primer largometraje, Alicia.

Además de su habilidad con la combinación de stop-motion y surrealismo, también ha llegado a usar actores reales; máquinas, collages, figuras de arcilla, esqueletos de animales entre otras cosas, haciendo de su técnica algo muy personal que tiene como resultado el reconocimiento que tiene hoy en día.

Švankmajer añade restos oxidados y paisajes en decadencia habitados por muñecos construidos con elementos reales como huesos, carne, madera podrida, animales disecados, esqueletos y máquinas obsoletas, que funcionan como herramientas para obtener un escenario perfectamente sombrío.

Alice (Jan Svankmajer, 1988) from Som Joguines on Vimeo.

Su trabajo mantiene una composición entre la cotidianidad con lo excepcional. El misterio y el sarcasmo de cada historia explotan cualquier sentido, prueba de ello fueron estos largometrajes que le otorgaron mayor reconocimiento a nivel internacional: Alicia, Fausto, Conspiradores de placer y El pequeño Otik. 

¿Aún no has visto su trabajo? ¿Qué esperas para hacerlo?