REVISTA PICNIC Kakkmaddafakka @ El Plaza Condesa - Revista PICNIC

Creo que es el de Technicolor Fabrics” menciona acertadamente un sujeto en la audiencia cuando Yogui toma el escenario. Aunque la propuesta solista de Yogui no ha terminado de cuajar y los nervios lo traicionan algunas veces, un sector de la audiencia responde positivamente ante su acto. Tras un set exageradamente corto, todo termina con un cover de Drake.

Para las nueve de la noche, la entrada ha mejorado. No es descabellado pensar que algunos no están listos para volver al Plaza Condesa tras los acontecimientos recientes. Considerando la cercanía de esta presentación con la del Foro Indie Rocks a inicios de año, podríamos hablar de una afluencia más que respetable. El público mexicano ha abrazado a los nórdicos con singular alegría desde su legendaria participación en el Vive Latino 2014.

Directamente del siglo XIX, el maravilloso crescendo de “In the Hall of the Mountain King”, obra maestra de Edvard Grieg, eleva la expectación por los cielos. Sin su Kakkmaddachoir, pero con mucha actitud, los músicos que conforman Kakkmaddafakka toman posiciones uno por uno, construyendo un intro perfecto para el espíritu festivo de la agrupación. Axel Vindenes, Stian Sævig y Pål Vindenes forman una hilera y bailan perfectamente coreografiados.

Sin respiro alguno, “Touching” del ya lejano Hest (2011) es la encargada de comenzar la noche formalmente. El público responde inmediatamente. Ojalá el carisma nato de los noruegos fuera una condición innata de muchas otras bandas. Sonriendo en todo momento y moviéndose de lado a lado, Kakkmaddafakka continúa con la incisiva “Someone New”. “Neighbourhood” nos recuerda que la agrupación presenta Hus (2017), su más reciente (e infravalorado) material de estudio.

Luego de una sucesión de temas, el combo “Is She” y “Heidelberg” representa un punto cumbre. En esta última, aprovechando la característica instrumental, la agrupación se presenta uno por uno. Sebastian Kittelsen ondea una enorme bandera con el nombre de la banda, mientras Axel se quita la playera, arrancando los suspiros entre el público.

Axel pide seriedad por un momento. “El pasado septiembre temimos mucho al enterarnos del terremoto. Si sentimos ese miedo tan lejos, solo podemos imaginar lo que pasaron ustedes. Vimos videos increíbles de la gente ayudando. Decidimos tocar una canción que significa mucho para ustedes, y que no hemos tocado desde hace varios años”. Aplausos efusivos mientras los músicos comienzan a interpretar “Never Friends” iluminados con verde, blanco y rojo.

Ya más relajados, “Gangsta” nos regresa el ambiente. Es, según palabras de la misma banda, momento de celebrar la vida y de llevar la fiesta hasta el cielo. El set principal termina con “Your Girl” y “Restless”. El ambiente es inmejorable. Todos bailan, todos brincan.

La audiencia exclama por el regreso de la banda, que vuelve al escenario en menos de cuarenta segundos para interpretar “Young You”. Luego, un cover que sorprende a varios pero que dista mucho de ser nuevo en el catálogo de Kakkmaddafakka: “Bailando” de Paradisio, que interpretaran hace 3 años en el ya extinto José Cuervo Salón con ayuda del mismísimo Erlend Øye.

Por último, la melancólica “Forever Alone” sirve como una oportunidad inmejorable para cantar a todo pulmón. Entre gritos y aplausos, la banda tarda un par de minutos en salir del escenario. Regalan setlists, baquetas, plumillas y hasta sus playeras, y prometen volver lo más pronto posible. Tras ver el recibimiento que les da México, les creemos. Y por supuesto, los esperamos.