REVISTA PICNIC La forma del agua: una apología al amor y a la diversidad. - Revista PICNIC

Décimo largometraje dirigido por Guillermo del Toro y estrenada en las salas de cine en México el 12 de enero. Aclamada por la crítica y nominada en los principales premios a la industria del cine y entretenimiento; ganadora hasta, este momento, del León de Oro en el Festival de cine en Venecia, dos de las siete nominaciones a los Globos de Oro, cuatro galardones en los Critic’s Choice Award y actualmente tiene doce candidaturas a los premios Bafta.

Filme de fantasía, crítica, política y amor. Situada en Estados Unidos, 1962 durante la guerra fría, la trama  nos lleva por la amistad entre Elisa (Sally Hawkins); una empleada de limpieza en unos laboratorios del gobierno americano y una criatura anfibia (Doug Jones); elemento en una operación secreta. Esta amistad paulatinamente se irá convirtiendo en un sentimiento más apegado al amor.

El tópico bastante visto, una joven y una criatura se enamoran, nada que no hayamos visto antes; la genialidad radica en cómo esta historia se va entrelazando y creando un dialogo de amor y tolerancia, un discurso visual a la humanidad, proponiéndonos ver que aún prevalecen los paradigmas actuales ante la diversidad: el clasismo, el racismo y el sexismo.

La propuesta a observar en esta película es cómo cada personaje engloba una parte de la sociedad excluida y el orden social que aun prevalece, nos muestra una historia de amor que rompe con los convencionalismos y se sobrepone a los embistes de la época, los mismos que actualmente enfrentamos.

En este idilio innegable encontramos la prevalencia de la figura del agua como una metáfora visual o narrativa que captura la esencia de la película; naturalmente el agua carece de forma, de hecho toma la forma del contenedor.

La forma del agua es la forma del amor; un amor exacto (la criatura)… que ella (Elisa) quiere y necesita.

Esta cinta nos muestra que el amor asume diferentes formas; deja a un lado la demonización de las diferencias y propone acabar con los determinísmos, estereotipos y las nociones que crean un sentido de amor deformado a todo aquello que no se apega a lo acostumbrado.

“La idea fue crear una historia al estilo de La bella y la bestia, donde la bella no es una princesa y la bestia no se tiene que transformar para que al amor sea digno…el amor no es transformación… el amor es aceptación y entendimiento” dijo Del Toro al sitio Vulture.

Con actuaciones espectaculares de Octavia Spencer, Richard Jenkins, Michael Stuhlbarg, Doug Jones y Sally Hawkins. La forma del agua (The Shape of Water) es una película que no te puedes perder esta alegoría actual de la realidad que juega con elementos y figuras, donde finalmente el espectador es quien crea sus acuerdos con la película y vive su propia experiencia a través de la gran pantalla.