REVISTA PICNIC La música que tiene que escuchar mi hija - Revista PICNIC
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Por Rubén Darío Vázquez @sincreatividad

Mi hija tiene 8 meses de nacida y una de las 20 mil cosas que me preocupan al respecto, es ayudarla a que cuando crezca desarrolle buen gusto musical. Y no hay nada más complicado y abstracto que eso, porque todo mundo podrá opinar de manera tajante qué música es la mejor.

Sé que cuando mi hija crezca, aparecerán cientos de géneros musicales de los que hoy no tenemos noticia. Se forjará su propio estilo y tendrá sus propios gustos y elegirá lo que ella considere conveniente. Pero no puedo dejar de pensar que aunque ella tome esas decisiones por sí misma, yo tendré que poner un granito de arena. Será una de las herencias que mejor conservará.

Dar opciones y ayudarla a elegir es también mi deber como padre. Por ello, creo que en algún momento mi hija debe escuchar (y disfrutar) de alguna de estas canciones.

The Cure – “Just Like Heaven”
La obviedad entre la obviedad de todas las canciones del mundo, pero no por ello menos importante. A mi hija tendrá que gustarle The Cure. Y de entre todos los tipos de The Cure que hay, me quedo con el contento. Le diré que esa canción me recuerda a su mamá.

His Name is Alive – “Love’s a Fish Eye”
24 años antes de que ella naciera, es decir en 1991, His Name is Alive era tan desconocida como lo es hoy; sin embargo, fue una de las bandas predecesoras de lo que hoy conocemos como post-rock, shoegaze, dream pop o como deseen llamarlo. Mucho ruido, muchas atmósferas bonitas y una letra de amor desgarradora. Eso tiene que escuchar mi hija.

The Gathering – “In Power We Entrust the Love Advocated”
Una de las mejores canciones de la agrupación es el cover que le hicieron a Dead Can Dance y la verdad, quedó mejor que la original. Pero no sólo eso, la letra es verdaderamente bonita: habla del cómo transformamos el amor en fuerza, no a nivel de pareja, sino de género humano.

My Dying Bride – “And My Father Left Forever”
Ya sé que no es precisamente el título de una canción que celebre el día del padre, pero es una de mis bandas favoritas, por ello, espero que en algún momento le guste. Música elegantemente ruda, una atmósfera melancólica y una letra que es toda una oda a la autodestrucción. Ni modo, así es la vida.

The Ghastly Ones – “Ghastly Stomp”
Casi seguro que a ella le gustará bailar. Y si lo hace, que baile surf fantasmagórico.

 The Hillbilly Moon Explosion – “Walk Italian”
Para cuando ella crezca, no tengo la menor idea de cuáles serán los estándares de belleza, ni sensualidad, pero no estaría mal que tuviera los referentes de las pin-up girls. Ya la vi llena de tatuajes y con peinado rockabilly.

Portishead – “Cowboys”
El trip hop es algo que no puede faltar en sus gustos musicales. Para cuando escuche esa canción, tendré que explicarle que Portishead fue una banda vieja que sonaba a bandas viejas, pero con mucha fuerza.

Bossfight – “Milky Ways”
Si a mí me gustan los videojuegos, por supuesto que a ella más. Tendremos que bailar como si estuviéramos en uno y divertirnos con esa música hecha con consolas retro que nunca conocerá. Ya la veo preguntándome “¿qué es un Atari, papá?

Miles Davis – “Blue in Green”
Su abuelo tocaba la trompeta, igual que el señor Davis, por ello le resultarán muy familiares esos sonidos. Además, no hay forma de iniciar la educación musical de nadie sin pasar antes por el jazz.

Immortal – “One by One”
Mira cómo se pintan la cara esos señores, mira cómo mueven su cabeza de un lado a otro. ¡Súbele y agita tu cabeza!

Disrupt – “A Life’s a Life”
Su mamá le enseñará a ser ecológica y responsable con el planeta. Su papá le enseñará que todo combina mejor al ritmo de crust.

The Wake – “Sideshow”
Nunca fui goth de tiempo completo, pero bailar con esos pasos estilo Miguel Bosé a principios de los ochenta es la onda. Espero que cuando ella crezca, existan clubs oscuros y se divierta tanto como yo lo hice.

Deafheaven – “Lenguage Games”
Tendré que explicarle que en algún momento, los hipsters empezaron a tocar black metal y viceversa. Y que en el ruido hay cierta armonía y goce.

Sigur Rós – “Sæglopur”
Perderse no necesariamente es algo malo. Perderse dentro de sí mismo es algo necesario. La paciencia está llena de belleza. Eso tiene que saberlo mi hija.

Arvo Pärt – “Spiegel im Spiegel”
Siempre me ha gustado en minimalismo y de entre mis compositores favoritos está Arvo Pärt. Un par de motivos y nada más. Además, por el título de la pieza, tendré que obsequiarle El espejo en el espejo de Michael Ende.

Ulver – «Plates 21-22»
Ulver es una de mis bandas favoritas y se aventó la musicalización completita de Las bodas del cielo y el infierno de William Blake. Y eso es algo que mi hija tiene que saber y escuchar. Ya veremos qué cara hago cuando me diga que el camino de los excesos conduce al palacio de la sabiduría.

Henryk Gorecki – “Symphony No. 3 Sorrowful Songs – Lento e Largo”
La vida está jodida y la humanidad está igual. Pero incluso ahí, podemos encontrar belleza.

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