REVISTA PICNIC Tres artistas de la vanidad - Revista PICNIC
FICM

Por Samantha Holguín

El cuerpo es  el vehículo a través  del cual consolidamos nuestros pensamientos en acciones. Los científicos lo observan como la máquina perfecta. Nos ayuda a darle a nuestra alma un vehículo tangible. La vanidad es una bendición y un mal que acecha todo el tiempo, ya que un ser que peca de este concepto es mal visto y es tachado como una persona hueca que no ofrece una visión más allá de su apariencia física.

Muchos artistas han llevado la vanidad como un vehículo hacía la expresión visual. Iván Chacón, ilustrador colombiano juega con las distintas interpretaciones que existen el cuerpo. Maneja diferentes estilos y técnicas mixtas que van desde lo manual hasta lo digital. En cada una de sus representaciones podemos observar que cruza la barrera de un mundo irreal donde la muerte, la ficción y el cuerpo dan soporte a su obra. Para este artista el alma reside en el cuerpo, un elemento que tenemos que cuidar y vanagloriar: la vanidad va de la mano con cada ser humano y es una relación que no se puede romper. El uso del carboncillo junto con sus trazos definidos demuestran que tiene un discurso bastante claro sobre la fortaleza y la obscuridad que forma parte del ser vanidoso.
ivanchacon
Para Antonio López, la moda formaba parte de un ideario personal. Su trabajo fue presentado en Elle, Harper´s Bazaar y Vogue. De padres puertorriqueños que emigraron a Estados Unidos, López demostró en cada uno de sus trazos la relación que tenía con la moda (madre modista y padre escultor de maniquíes). Expuso que la vanidad residía en la manera en la que cada individuo era concebido por su forma de vestir. Aunque este concepto puede llegar a ser un poco confuso por la sociedad en general, para este ilustrador sólo consistía en cambiar alguna pieza de nuestro guardarropa para llegar a ser aceptado por todos.
antonio-lopez-fashion-illustration-600x405
El mundo de Gilberto Chen Charpentier está marcado por la lucha personal que llevó a cabo para erradicar el cáncer que aquejaba sus pulmones. Cuando este fotógrafo recibió la noticia, decidió exponer cuáles eran los efectos que tiene esta enfermedad sobre el cuerpo. En sus autorretratos expone la dolencia que él paso a lo largo de veinte años. Chen Charpentier nos muestra cómo la vanidad se logra aniquilar paso a paso sin ningún miramiento, que tiene como verdugo a un elemento que es difícil de controlar: la enfermedad.
2
Maslow decía que la vanidad está presente en nuestras vidas por doquier. No importa en el medio en que nos desenvolvemos: siempre buscamos vernos bien para los demás. Entre el saberse bello y la vanidad hay una línea que es fácil de romper. Aunque al final del día, para la sociedad el externar una actitud que clama hermosura y el verse al espejo constantemente viene significando lo mismo: vanidad.

Una Respuesta

Deja un comentario