REVISTA PICNIC La vida es sueño, sexta parte: Post-rock mexicano - Revista PICNIC

Hace más de un año que comenzamos juntos este onírico viaje sonoro a través de los mejores paisajes que el post-rock mexicano tiene para ofrecer, y parece increíble que logremos llegar a una sexta entrega. El género está más vivo que nunca, las ideas son frescas y las propuestas ambiciosas. En esta oportunidad incorporaremos seis proyectos más a nuestro catálogo.

De algún tiempo a esta parte (Puebla)

El nombre peculiarmente poético de esta agrupación no es casualidad: fue fraguado por José Emilio Pacheco, y representa parte integral del colectivo poblano. Tan mexicanos como el mismo poeta, toman elementos del post-rock y los ponen a jugar con sus raíces latinas, combinando una serie de ritmos folklóricos, melancólicos pero rebosantes de vida. “Mírate extraño y solo, de algún tiempo a esta parte.

 

Cucs de Llum (Zacatecas)

Existen bandas dedicadas en cuerpo y alma a su concepto. Siguiendo la línea de agrupaciones como Sleep Party People y, por supuesto, Austin TV, Cucs de Llum utiliza máscaras para ocultar su identidad real. La agrupación, compuesta por cuatro personas, da vida mediante su música a Coccum, un quinto integrante que trasciende la forma física en busca de la iluminación. Aunque tienen únicamente un EP y un disco, la esperanza de material nuevo no morirá jamás.

Polar Behaviour (CDMX)

Quince minutos le bastan a Polar Behaviour, dúo capitalino, para trasladarnos a un mundo distinto y maravilloso con su impresionante EP debut 動作 (2017). Los teclados toman un asiento principal en su creación de atmósferas, implementando una fuerza descomunal en su construcción del sentimiento y otorgando una exploración de profundidades insospechadas.

 

Voreal (Yucatán)

Balanceándose en la línea entre el math rock y el post rock, Voreal se crea como un proyecto conceptual ambicioso y hermoso. La premisa básica es la siguiente: El planeta Tierra se ha deteriorado y VOREAL es una nave espacial que explora el espacio en busca de nuevos horizontes, llevando a sus tripulantes (y al escucha) a cuestionar su propia existencia. Sobran más palabras.

Wohl (Guadalajara)

Wohl lleva cinco años explorando la frontera entre el shoegaze y el rock instrumental. Los decibeles que pueden llegar a alcanzar reflejan perfectamente la fortaleza del ruido que generan. Su sonido penetra el tímpano y llega al subconsciente, resonando en cada milímetro del alma. Este año estrenaron su disco En Vida, augurando un prometedor futuro para los tapatíos.

Lunae Lumen (Zacatecas)

El proyecto solista de Martha Otero, pianista originaria de la Ciudad de México y radicada en Zacatecas, se desenvuelve con gracia en la belleza cinematográfica de titanes como Jóhann Jóhannsson. Si bien su propuesta roza más la música neo-clásica, la capacidad emocional de sus composiciones le ganan un lugar en nuestra lista, y si bien no ha estado muy activa últimamente, dio indicios de vida a inicios de año, con lo que esperemos sea parte de su siguiente material.