REVISTA PICNIC La visión a través del cine, entrevista con Dana Rotberg - Revista PICNIC
CINE DE ARTE

La semana pasada, tuvimos la oportunidad de platicar con Dana Rotberg, la cineasta de dos países; México y Nueva Zelanda.

Dana nos contó sobre su postura ante el cine y su experiencia en un lugar desconocido, que le abrió la mirada ante un mundo nuevo pero no tan distinto de cómo es el nuestro; en el que su voz ha sido profundamente escuchada.

El lugar: La Cineteca Nacional, a propósito del festival de cine Neozelandés, la mexicana nos cuentó que para ella es fundamental que se generen lugares y encuentros donde nos visitemos unos a otros. «esta es una visita de Nueva Zelanda, un país con una cinematografía excelente. Nos abre las perspectivas de su cultura a través de la pantalla. En lo que a mí respecta, el cine son ventanas enormes a lo que es el otro y que mejor que poder viajar a esos lugares conforme a sus miradas.»

Para Dana, el cine es el territorio a través del cual empatizamos, podemos hermanarnos, encontrar los territorios que compartirmos, conmovernos con aquellos que no compatímos o que nos duelen de la misma manera; y reconocer el mundo a través de la mirada del otro. El cine es eso, de eso se trata el cine.

Después de realizar “White Lies” nos comentó cuáles son los lazos que nos unen con las demás culturas

“La experiencia de la colonización y si bien somos culturas distintas colonizadas por imperios distintos, la colonización se comporta de la misma manera con el fundamento del despojo. Cómo sobrevive tu identidad sobre el despojo. Bajo ese fundamento pude realizar Whit Lies la película en términos de identidad que ancle en la experiencia de la maternidad que es una experiencia absolutamente universal. No importa en dónde estés en el planeta tierra, en qué cultura estés en  qué momento histórico la experiencia profunda y sagrada identitaria y de supervivencia que genera el ser madre es igual. Si hay muchos territorios en los que experimentamos una experiencia compartida. Eso fue para mí la aventura de hacer White Lies. Y con la fortuna de que conmueva a muchos desde su fundamento”.

Ella ha demostrado que la fortaleza y la aventura no siempre surge de la racionalidad, sino que las emociones son las que acuñan los impulsos más fuertes. Al realizar dicho film nos comenta que la decisión no paso por el territorio de lo nacional sino que  de haberlo pensado no lo habría hecho.

“Ahí está la verdadera magina del cine, hasta te abre universos insospechados y que te imantan. Yo vi Whale Rider en México y saliendo de ver esa película dije: yo quiero que mi hija crezca así. Y así lo hice, así me fui. Claro, haces eso y dices: ahora cómo le hago. La generosidad, la dulzura del pueblo neozelandés fueron la pieza fundamental que me amparo, que nos abrió las puertas y me permitió hacer y contar un historia a partir de las suyas. El simple hecho de poder regresar a mi país y saber que no tengo uno sino dos es una completa bendición”.

Nos ha hablado también sobre qué opinión sobre la posición actual del cine:

“El cine es mucho, se hace y se vive en dimensiones infinitas tanto como realizador como espectador. El cine en general es una experiencia comunitaria, aunque la experiencia ha ido cambiando al pasar de los años. Creo en tanto no olvidemos que desde donde se haga o se vea es una experiencia de juglares, de  contar cuentos, vivirlos, de abrirnos mundos para  habitarlos y estrechar lazos como una experiencia casi sagrada: sobrevivirá. Eso que sucede en cuanto ves una película,  que te trasporta al territorio del otro y que lo vives eterna y profundamente. Mientras eso siga sucediendo contar historias con imágenes y sonidos nunca dejará de existir.

La cantidad de belleza que se le imprime a cada milímetro cuadrado de la pantalla, es un existir único y de profunda emotividad gracias al trabajo de equipo. Esa pasión con la que seguiré trabajo en la misma intensidad, independientemente de cómo el público decida mirarla”.

Para Dana, uno se va formando a través de la vida

“Yo me formé en el Centro de Capacitación Cinematográfica, con excelentes cineastas. Después tuve el privilegio de ser asistente de dirección de Felipe Cazares, pero la vida, los errores, las películas malas, las que no lo son tanto, el mundo, la realidad política; tanto en México como en el resto del planeta. He tenido la fortuna de no estar quita, de moverme, viajar, experimentar, sobrevivir a eventualidades con mucho poder de cambio; eso me abrió los ojos, me hizo darme la oportunidad de encontrar una voz propia y hacerla escuchar. Aunque como directora de cine creo que nunca estará completamente pulida ni aterrizara perfectamente en el lugar que le corresponde. Pero que en esa búsqueda cada película te hace acercarte un poco más a ella dado que somos movimiento constante y se va articulando esa manera de ver y que esa mirada traduzca a la pantalla con la mirada de todos”.

El cine es un vaivén de respuestas, de miradas distintas que nos complementan enormemente, en ocasiones sucede que vamos al cine quizá como una distracción paulatina, pero cuando salimos nos damos cuenta que hemos encontrado ese algo que nos ha rondado la cabeza todo el día o por un largo tiempo, salimos y hemos encontrado una pequeña respuesta. A propósito confrontamos que ha sido de estas cuestiones para la cineasta.

“Yo hago poco cine y cuando lo hago es porque encuentro en su temática algo que me incumbe profundamente y no me incumbe en términos que me permita establecer un axioma de verdad absoluta sino que me propone el reto de una indagación precisamente para encontrar respuesta de otras respuestas, sobre la vida y cómo la entiendo. En cada película que he hecho ha habido una aventura de búsqueda personal, interna que trato de que comulgue, refleje y expanda mi mirada a la mirada de los otros; anclándolo a un territorio narrativo o en un contexto que sea más grande que mi mirada propia.

Mi filosofía de la vida se va articulando a través cómo me resuelvo ante la vida que me toca y sobre todo la vida que le toca al mundo que me sucede”.

La profunda amante de la identidad, nos comentó que ha estado trabajando los últimos dos años en un proyecto que va de lo documental a la ficción sobre el cielo abierto en México, que cree urgente para comunicar una d las tantas situaciones que acongojan al país con su particular toque.

El cine esta hecho de muchas cosas y charlar con quienes hacen de él una vivencia real nos permite conocer una perspectiva que va de lo imaginario y lejano a lo tangible, a querer experimentar una y mil veces más eso que encontramos al otro lado de la pantalla.