REVISTA PICNIC LAS HISTORIAS GRÁFICAS DE MAGALLANES - Revista Picnic
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Alejandro Magallanes; originario de la Ciudad de México, se dedica a jugar y trabajar con letras e imágenes, a veces encargados por alguien y otras tan sólo por puro gusto. A la fecha ha escrito diez libros para niños, y dos de poesía.

Diseñador gráfico egresado de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, ilustrador y escritor.

Actualmente es considerado como uno de los artistas gráficos más importantes a nivel mundial, gracias a su equilibrado manejo del diálogo entre los textos y la imágenes, con el cual logra plasmar un mensaje directo y un tanto reflexivo en cada uno de sus carteles, portadas o libros; mostrándose como un artista multidisciplinario caminando entre las fronteras de la ilustración, el diseño, el dibujo y las artes gráficas.

Su carrera comenzó cuando era estudiante de Diseño Gráfico en la Escuela Nacional de Artes Plásticas. Su primera trabajo llegó en 1993. durante el cual se dedicó a crear el logotipo de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal. En ese entonces, su preferencia era hacer carteles; gusto que nació en la biblioteca, en donde revisaba revistas suizas y japonesas que contenían imágenes impactantes y conmovedoras. Él fue consistente en la idea de querer hacer cosas similares a las que veía.

Fue a través de una invitación de un admirador de sus carteles de la comisión, que llegó a los carteles de cine. Después del cine, vino el teatro, la danza y los festivales culturales. vinieron los de teatro y danza y los de festivales culturales.

Magallanes no solía firmar los carteles pues pensaba que esos diseños eran imágenes publicas, hasta que un día el diseñador gráfico Rafael López Castro le dijo que se hiciera responsable de sus imágenes.

Alejandro siempre ha pensado que es muy divertida la idea de que algunas imágenes te puedan chocar, pues produce un fenómeno de comunicación interesante. Hay muchas más categorías que lo feo y lo bonito; también puede ser estremecedor, o incluso te puede molestar. Para Magallanes, cuando ocurre eso, el trabajo funciona como un espejo y cuando funciona así y reaccionas ante eso, es una imagen que va a quedar para siempre.

En la actualidad un cartel debe responder a las preguntas cómo, ¿por qué, cuándo, para quién?. Pero también debe tener diferentes capas de contenido, como si fuera un gran sándwich, de modo que cuando una persona lo paladee no pueda descifrar por qué le gusta o por qué le molesta; así lo piensa Magallanes.

“Una portada buena tiene que sugerir, de ninguna manera imponer”

Para Magallanes, una imagen no vale más que mil palabras, ya que mil palabras combinadas entre sí crean aproximadamente seis millones de imágenes (por decir una cifra). Cree que si alguna imagen se vuelve imborrable en tu memoria, no podrás definir con palabras la emoción que te provoca.

 

Sus primeros conocimientos del diseño editorial los obtuvo viendo la revista Poliéster. Después pasó por Alfaguara, Clío y el Fondo de Cultura Económica. Ha hecho portadas e interiores, libros lujosos y otros más sencillos que sólo se venden en puestos de revistas.

“Cada portada es una interpretación mía de los textos de ellos y es tan subjetiva que puede partir desde el texto, del título, de un detalle mínimo que yo pienso que, por muy mínimo que sea, tiene potencia, aunque se diluya. Es trabajo de interpretación. Es un poco lo que me provoca o me evoca ese libro o ese título”.

El primer libro que diseñó Magallanes fue de la editorial Algarabía; Los culpables, de Juan Villoro. Siguió El imperio de la neomemoria, de Heriberto Yépez. Uno de los últimos fue Los que hablan (fotorrelatos), de Mauricio Montiel Figueiras.

En una entrevista que le concedió a la revista Tierra Adentro, Alejandro Magallanes dijo que “hay quienes critican las colecciones por ser constantes. No obstante, se debe estudiar la inteligencia que esconden esas repeticiones. Por ejemplo, en las de Porrúa sólo cambian colores. Que hayan sido constantes y todos sean iguales, me parece maravilloso. Finalmente, al no dar un tratamiento a todos los libros, sino a un solo libro de tal autor, que publica en Almadía, lo diseño con dos características: pensando que es un libro único y, también, que pertenece a una editorial que está usando una imagen”.

El dibujo lo motivó.

Magallanes declara que el dibujo para él es de diario, así como lo es la escritura. Todo el tiempo está pensando, imaginando y haciendo.

Magallanes cuenta con genes y dotes artísticos gracias a su padre, quien realizaba “letras”. En su etapa escolar, Magallanes era el alumno creativo y afín a las manualidades y disciplinas plásticas. Él realizaba los periódicos murales y las caricaturas de los profesores.

Para él, el dibujo es una gramática que se aprende desde la infancia. Él dibujaba por razones emocionales, pero también para organizar el mundo que lo rodeaba. Durante su etapa como estudiante de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, escuchó muchas veces a sus maestros decirle que dejara la carrera, pues consideraban que no tenía talento. A pesar de esto siguió hasta convertirse en lo que hoy en día es.

“La técnica sin idea es un engañabobos. La idea sin técnica es una lástima. Se deben tener las dos cosas juntas”.

Magallanes opina que el diseñador tiene que estar actualizado en tendencias y que, casi siempre, son impuestas por los más jóvenes.

Más diseñador que ilustrador.

Ilustrador, escritor, creador… y aun así se sigue llamando diseñador gráfico; no artista, no poeta. “Tengo dos libros de poesía, pero no soy poeta. Hago exposiciones en museos con temas artísticos, pero no soy artista. Yo creo que de ilustrador no queda duda, ni de diseñador. Todo es parte de una obra. Todo es parte de lo mismo. Somos universos súper limitados. En ese sentido, podemos escarbar un poco y es interesante ver qué nos encontramos”- declaró en una entrevista para un instituto en Guadalajara.

La especialización y el talento de Magallanes, lo ha llevado trabajar para las áreas culturales y sociales. Ha dibujado, pintado, armado y diseñado muchos otros libros, carteles, animaciones, collages, fotos, letras e imágenes. Se han publicado tres monografías de su trabajo como diseñador y cartelista en China, España y Alemania. Aunado a esto, desde 2004 es miembro de la Alianza Gráfica Internacional y ha sido acreedor de varios premios internacionales como: La Medalla Josef Mozrack, en la XV Bienal Internacional del cartel en Varsovia y el Premio Goleen Bee, en la Bienal de Diseño Gráfico en Rusia.

Su trabajo como diseñador ha sido publicado en libros especializados en diseño gráfico como: Graphic Agitation II (Phaidon), A concise history of graphic design (Thames & Hudson), All man are brothers (Hesign), Graphic design since 1950 (Thames & Hudson), 401 Design Meditations: Wisdom, Insights, and Intriguing Thoughts from 150 Leading Designers y en numerosas revistas internacionales. Esto lo ha llevado a exponer en países como Polonia, Japón, Holanda, República Checa,  Argentina, China, Eslovenia, Rusia, Colombia, Venezuela, Cuba, Francia, Estados Unidos y Croacia, entre otros.

¡Magallanes es uno de los invitados para la cuarta edición de PICNIC ARTS MEDIA!

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