REVISTA PICNIC Locura y drogas: el adiós de Syd Barrett - Revista PICNIC
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Dentro de la historia de muchas bandas, siempre hay uno que otro miembro que deja huella indudablemente, marcan una etapa, una época. Tal es el caso de Syd Barrett quien fue la mente maestra y creativa detrás de Pink Floyd. Barrett protagoniza una de las historias más escabrosas, célebres y tristes dentro de la historia del rock n’ roll al ser la estrella fugaz, el diamante loco que brillaría tanto que de pronto su brillo se fue haciendo cada vez más tenue hasta extinguirse completamente. Tal es el caso de Syd, que un día como hoy, pero de hace diez años, falleció.

La carrera de Syd con Pink Floyd duraría solamente dos álbumes (The Piper at the Gates of Dawn, 1967 y A Saucerful of Secrets, 1968) sin embargo en estos dos, la creatividad y el genio creativo de Barrett le dieron vida, chispa y sonido a la banda.

La salida de Syd en un principio no estaba contemplada, ya que como era el mayor compositor de las canciones la disquera pretendía que Barrett trabajara a distancia y que no actuara en vivo pues su problema con las drogas y su endeble salud mental hacían que las presentaciones de Pink Floyd fracasaran. De hecho, cuando se grababa A Saucerful of Secrets lo mantenían aislado, ya que Barrett siempre andaba en sus viajes psicodélicos.

Inclusive en una ocasión, los demás integrantes del grupo decidieron no recogerlo para una presentación en vivo. La expulsión a Barrett no le interesó en lo más mínimo pues seguía en su viaje cósmico-ezquizofrénico. El 6 de abril de 1968 se oficializó la salida de Syd Barrett del grupo. Su amigo, David Gilmour lo remplazó en la guitarra, sin el genio característico de su antecesor. El show debía continuar y la agrupación siguió sin su elemento central, y es que sin Barrett no existiría Pink Floyd.

El día en que David contrajo nupcias (5 de junio de 1975) ocurrió un hecho del cual sabemos es una verdad a medias, pues una figura peculiar visitó los estudios Abbey Road para preguntarle a Pink Floyd (quienes se encontraban grabando el LP Wish you were here, que era un homenaje a Syd) que cuando había oportunidad de grabar su parte con la guitarra después de haber escuchado «Shine on you crazy diamond» la banda respondió que ya la había grabado.

Esa extraña persona era ni más ni menos que Syd Barrett quien ahora lucía un aspecto radicalmente diferente (obeso, calvo y sin cejas) que denotaba a leguas la locura que apresaba al antiguo líder, quien trató de mantenerse lo más cuerdo posible en aquella visita. Ya en medio de la boda de Gilmour se fue sin despedirse de quienes fueron sus compañeros y después de aquel suceso jamás lo volvieron a ver.

Barrett lanzaría dos álbumes en solitario (The Madcap Laughs, 1969 y Barrett, 1970) y posteriormente, desaparecería de la vida pública y musical. Dos años más tarde, firmó un acuerdo en el cual suprimía cualquier vínculo o intereses financieros con Pink Floyd. La vida post-floydiana, fue la odisea de un músico encerrado en su propia locura, pues tuvo que regresar a casa de sus padres donde comenzó a pintar cuadros abstractos, teniendo siempre presente la visión cósmica que involucraba estrellas.  El estrafalario ermitaño pasó así sus días hasta el 7 de julio de 2006 donde víctima de cáncer de páncreas, dejó de existir.

Curiosamente, cuando Barrett muere, su hermana encuentra en una cuenta bancaria más de dos millones de euros ¿como llegaron ahí? David Gilmour siempre estuvo al pendiente de que Syd tuviera dinero para vivir gracias a las ventas y regalías de los discos de Pink Floyd.

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