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Los tejidos indígenas son una valiosa muestra de arte y cultura, pero la labor de este proyecto va mucho más allá de preservar la riqueza cultural de un país y del rescate de una técnica con el fin de comercializar productos que puedan ser incorporados a la industria de la moda. Este minucioso trabajo ha cobrado un nuevo sentido: El salvar las vidas de niños con problemas en el corazón.

En Bolivia, una empresa de alta tecnología biomédica ubicada en La Paz, contrata a mujeres Aymaras para la realización de un complejo tejido que unido al dispositivo Nit Occlud, salva la vida de niños que nacieron con defectos cardíacos. El dispositivo Nit Occlud fue creado por el cardiólogo Franz Freudenthal, y permite cerrar u obstruir el ductus arterioso para así tratar una gran variedad de cardiopatías.

Este singular invento ha unido la tecnología de la salud y las técnicas artesanales de tejido heredadas desde hace siglos.

Para la creación del dispositivo se utilizan materiales como alambre de nitinol, aleación de níquel y titanio; el resultado son implantes que carecen de soldaduras, ya que se realizan con un solo alambre cuidadosamente tejido.

Debido a su delicadeza y al tamaño de las venas de los bebés, no hace falta una operación para implantar los dispositivos, son colocados con un catéter y navegan comprimidos hasta llegar al lugar donde se encuentra el hueco, en donde se vuelven grandes y se lleva a cabo el objetivo para el que fueron creados.

Con este tipo de iniciativas queda claro que moda y tecnología no son opuestos y sí bien el arte del vestir ha sido arrinconado en el lugar de “frívolo” con la ayuda de los creativos y virtuosos a través de estas acciones, se demuestra que la moda puede salvar o al menos ayudar a salvar al mundo.