REVISTA PICNIC Maite Hontelé: Extranjera por nacimiento - Revista PICNIC
Todas la pecas del mundo

La distancia que existe entre los Países Bajos y Latinoamérica se extiende más allá de los miles de kilómetros entre cada masa terrestre. Esas diferencias van desde la altitud, la comida, el clima, la lengua y un sinfín de pequeñas características que incluso nos hicieron llamar a ese otro lado del mundo como «el viejo continente.» Maite Hontelé nació de ese lado añejo del planeta, pero un rasgo universal del humano – la música – le dio la condición de extranjera en su propio país.

En el mundo de la música afrocaribeña, en sus diferentes géneros como la salsa, el son cubano, la tima o la cumbia, Maite es vista como una extravagancia de la vida con su pasaporte holandés. Pero con toda esa etiqueta de anomalía benévola, ha ido poco a poco creciendo su nombre en esta escena hasta ser hoy reconocida como una de las más importantes trompetistas del género. Ella cree que tuvo suerte.

«Crecí en una familia donde siempre se escuchó mucha música. Mi papá era coleccionista de vinilos, y entre esos había mucha salsa y son cubano. De cierta forma los sonidos tropicales se quedaron pegados en mí.»

Una carrera, proyección y un amor

A los nueve años comenzó a tocar la trompeta porque era el único instrumento disponible para ella, y aunque en un principio se encontró encerrada en la música marcial, fue gracias a este metal que también pudo dirigir sus pasos hacia la salsa y sus derivados.

«A los 14 años entré a mi primer grupo de salsa. Pensé que había encontrado mi destino. Había trabajado cinco años con mi instrumento y ya podía usarlo en lo que más me gustaba. Era feliz yendo cada jueves, desde mi pueblo a la ciudad; aunque tuviera que salir un poco antes para alcanzar el último tren de regreso.»

En 2003, con una carrera como trompetista en su país, realizó un viaje a Colombia y la forma de relacionarse de este país con su música fue lo que le hizo regresar en 2009 – para quedarse definitivamente – aunque al principio todo fue una apuesta. «En 2008 estaba muy aburrida. Casi tiraba la trompeta por la ventana. Decidí invertir todo el dinero que me quedaba en producir un tributo a la música colombiana y compré un boleto a Colombia. Después en Medellín conocí a quien sería mi esposo. Colombia me dio una carrera, proyección y un amor. Además pude compartir con todo lo que amaba desde chiquitica

«Mi música creo que le puede gustar a todos»

Después de ese volado que tiró desde un país más frío, Maite ha producido tres álbumes más, tocado con las más grandes figuras del género. Ha sido nominada al Grammy Latino y todo esto como una artista independiente. «Trabajamos con Merlín Producciones, que es una casa productora independiente que tiene todo el equipo para competirle a los estudios más grandes. Un producto independiente como nosotros, con pura calidad, llegó a estar al lado de Marc Anthony y Sony y competirles el Grammy».

La visita de Maite a México fue para promocionar su más reciente álbum y sencillo junto a Alain Pérez. Ofreció un show en el Foro Bizarro, que presentó un lleno un poco inesperado para la misma trompetista puesta el concierto se promocionó únicamente a través de redes sociales y con poco tiempo antes del evento. «Me encanta que había gente de todas las edades. Mi música creo que le puede gustar a todos. A los que les gusta la salsa dura y van más a escuchar, o a los que quieren bailar, o los mismos trompetistas que ven en mí un poco de inspiración».

La fugacidad del show y de su visita es un punto para terminar un periodo de actividades y regresar a Colombia a preparar un show para promocionar su más reciente álbum Te Voy a Querer; además de preparar charlas para la realización de eventos musicales y de regresar algún tiempo a Holanda antes de volver a los escenarios latinos, de donde ella se siente originaria a pesar de que su acento y su pasaporte digan lo contrario.

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