REVISTA PICNIC Mucho Ruido y Muchas Nueces: Noise Rock Mexicano - Revista PICNIC

 Texto por: Fernando Valencia.

La Real Academia Española define al ruido como un “Sonido inarticulado, por lo general desagradable”. Arthur Schopenhauer escribió en un detallado ensayo la explicación de su desdén hacia estos sonidos. “Un gran intelecto se hunde al nivel de uno ordinario tan pronto es interrumpido y molestado (…) El ruido es la más impertinente de las formas de interrupción.”

Por supuesto, Schopenhauer se refería en su momento a sonidos como el batir de un látigo, y esa aversión (combinada con su infame misoginia) era tal que empujó a su vecina por las escaleras debido al volumen de su voz. Pero la música, siendo la forma de arte libre que es creó un ritual completo alrededor del ruido, retando a esas mentes brillantes. Noise rock, shoegaze, nügaze, blackgaze. Thurston Moore insertando destornilladores en su guitarra.

¿Es el noise rock para todos? Difícilmente. ¿Es el ruido aún un sonido desagradable? Al menos nuestra escena independiente, no. Es con esto en mente que comenzaremos un viaje a través de la cada vez más grande paleta del género que encontramos cerca, en nuestros foros underground.

Sunset Images (Ciudad de México)

La vida te puede llevar a rumbos inesperados. Para Sunset Images, esto significó moverse de la Ciudad de México a Nueva York, y dejar el post-rock por el noise. Con su EP Hajime / はじめ (2015), los capitalinos demostraron gran talento para las capas de sonido, y con el estreno de Death, primer sencillo de su siguiente EP Obscure Daze (que verá la luz este 7 de abril), se identifica un cambio en la oscuridad y la agresividad, llevando al escucha a un destino apocalíptico entre percusiones despiadadas y riffs infecciosos.

Los Kowalski (Yucatán)

Desde la cálida ciudad de Mérida, Los Kowalski practican un shoegaze clásico, de la escuela de My Bloody Valentine. Con su EP Sputnik (2015), que cuenta con colaboraciones de Lorelle Meets the Obsolete en voces adicionales y producción, la agrupación yucateca experimenta con dos tracks de ocho y once minutos, así como un puente muy bello entre ambas. El reverb en sus vocales otorga una irresistible cualidad espectral a su particular visión del ruido.


Mr. Saldos (Baja California)

Una banda que se autodefine como pop y noise tiene un espectro muy amplio para experimentar. Canciones ruidosas, pero accesibles, que recuerdan por momentos al nügaze de agrupaciones como The Pains of Being Pure at Heart. Su disco homónimo (2016) es indispensable para los amantes del género.

Silver Rose (Ciudad de México)

Siguiendo por la línea pop, el proyecto de Carla Sariñana (Ruido Rosa) es un acto que roza superficialmente el noise rock, llevando las distorsiones al servicio de unos vocales irresistibles. Su propuesta es absorbente y delicada, coqueteando con la nostalgia, sin perder una cierta calidez que le otorga un gran balance a su música.

Sadfields (Ciudad de México)

Daniel, Miguel y Erick tienen uno de los shows en vivo más impresionantes de la escena noise en la actualidad. La pasión con que interpretan sus oscuras y desoladoras canciones quiebra el alma del espectador, permitiendo vivir un momento de catarsis absoluta. Trasladado al formato de estudio, Sadfields sigue siendo una joya con ecos de clásicos como Slowdive, de la que debemos esperar mucho.