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“Mi deseo fue en todo momento desterrar los muchos tabúes que atenazan al ser humano”.

¿Quién no recuerda las impactantes imágenes que retrataban campañas para Benetton repletas de figuras retóricas? Oliviero Toscani –uno de los fotógrafos más aclamados del mundo por sus campañas para Espirit, Valentino, Channel y Fiorucci- estudió fotografía en Zúrich, Suiza y a sus 75 años sigue emprendiendo proyectos.

Durante casi 12 años, United Colors of Benetton mostró al mundo imágenes con gran polémica debido a sus mensajes de crítica social, más allá de dar a conocer la propuesta estética de la ropa. Oliviero ligaba la marca con un espíritu de conciencia sobre la realidad mundial: hambre, enfermedades, guerras y racismo. Siendo reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas.

Sin embargo, la alianza entre  Luciano Benetton y el (anti) publicista, fue rota en 2000 debido a la campaña “los condenados a muerte” donde llevo demasiado lejos su particular estilo.

Otro de sus proyectos más reconocidos fue la revista Colors, con la colaboración del diseñador gráfico Tibor Kalman “una revista sobre el resto del mundo”. Colors se centraba en la pluriculturalidad que se comunicaba a través del arriesgado diseño, la tipografía básica y la yuxtaposición de fotografía e imágenes retocadas.

En 1993, el fotógrafo creo Fabrica, un centro de investigación sobre el arte en la comunicación; encargando el diseño al arquitecto japonés, Tadao Ando.

Sus campañas han ganado cuatro veces el premio Lion d’Or en el Festival de Cannes, además de haber recibido premios  como el UNESCO Grand Prix, y  el Grand Prix d’Affichange.

Para el italiano la pluma no hace la poesía:

 “a mí no me interesa discutir sobre la pluma cuando hablo de poesía, y la mayoría de los fotógrafos pierden el tiempo discutiendo de la pluma. En general, buscan un deleite estético en la imagen, en lugar de retratar la realidad. Y la fotografía debe tener una función social, debe mostrar la condición humana extrema; lo demás es sólo masturbación estética”.

El fotógrafo e ideólogo se considera un artista que utiliza la foto como un medio para expresarse, a pesar de la polémica que siempre acompaña a sus campañas. Asegura que no le interesa la provocación en sí; sino que ve el mundo con un punto de vista diferente a la normalidad, aunque se le vea como provocador.

Toscani se ha mantenido siempre fiel a su estilo, los dos mismos temas:

“El sexo y la muerte. Son los puntos en lo que todo se reduce, y también el arte, que es la expresión más alta de la comunicación”.

Energético, histriónico y seductor, a sus 75, se ha involucrado de lleno y a su manera en la docencia transmitiendo esa pasión y conocimientos adquiridos en más de cinco décadas de trabajo: “Voy a enseñar la subversión. Hay que subvertir, es una energía que debe ser desarrollada por los jóvenes. El arte sin subversión no es necesario”.  

Uno de sus últimos proyectos es “Razza Umana”. Con él, tiene como objetivo mostrar las diferencias morfológicas en diversas culturas del mundo. Lo hace mediante retratos, con la finalidad de enseñarnos que vivimos y debemos convivir en la diferencia.

Este año, Oliviero Toscani será el artista invitado, en el Festival Internacional de la Imagen (FINI), que se celebrará del 7 de Abril al 5 de Mayo.

El festival es un encuentro multidisciplinario que promueve y difunde la creación artística y la comunicación visual; con espacios de reflexión y debate en torno a los significados, la estética y el valor de las imágenes en sus diversos géneros.