REVISTA PICNIC OMD @ Pepsi Center - Revista PICNIC

Fotos: David Barajas.

Era una noche especial, entre destellos de jóvenes y adultos las sensaciones retro se vislumbraban en todo el Pepsi Center.  OMD haría su regreso a la ciudad después de un par de años de ausencia. Entre sentimientos encontrados los cuales remitían a una nostalgia por parte de los asistentes el venue lucía lleno y ansioso por escuchar a la agrupación de británica.

El synth pop combinado con algunos pasajes de new wave nos daría una noche perfecta. Fue así como la aparición de Orchestal Manoeuvrus in the Dark sería una presentación llena de baile y energía. Poco a poco las vibras se iban intensificando, era curioso notar que los señores lanzaban sus celulares para obtener la mejor toma, capturar el momento que tal vez no pudieron vivir en su adolescencia fue así que la primera parte del set nos regaló joyas como: «Tesla Girls», «Pandora’s Box y su eléctrico nuevo single «The Punishment of Luxury».

Baile, Seducción y Nostalgia.

A pesar de la barrera del tiempo canciones como «If You Leave» o «Souvenir» o «Joan of Arc» sonaron de manera perfecta. Con un estilo remasterizado y fuerte la gente disfrutaba frenéticamente del show. Era importante ver como el coche de edades salía a relucir,  algunas señores disfrutaban de OMD por primera vez mientras los millennials repetían el acto después de una modesta participación en el Corona Capital.

Sería así que la naturalidad del show veía a un par de personas de 40 años bailando sin control, mientras los chavos observaban el show de la manera más pacifica. Modificando los papeles que con naturalidad vemos en los conciertos.

Lo que sucedía arriba del escenario daba pauta a lo mencionado con anterioridad. Andy, Paul y Malcom se entregaron en todo momento dando un frenesí que  destaco con sensuales movimientos de baile y un saxofón intercalado con el poder de los teclados. Al show se unían más canciones como «So In Love», «Locomotion», «Maid Of Orleans y «Dreaming».  Para los minutos restantes la banda expresaba su alegría y agradecimiento aplaudiendo la entrega.

Como puntos destacados podemos mencionar que la seducción llegó en una suave forma al tocar «So In Love», mientras en «Dreaming» se conceptualizaban los sueños amorosos de un señor que alzaba su celular para grabar una nota de voz. La noche de OMD será algo noche difícil de olvidar.

Lo retro sigue vigente.

Al sonar «Enola Gay», el unisóno del lugar coreaba una canción emblemática de los ochentas, mientras todos saltaban en un ambiente melódico. Tras un breve encore y un loop infinitivo de esta última canción, los ingleses regresaban para cerrar el show con dos canciones más.

De manera emblemática «Secret y Electricity»plasmaron de manera perfecta lo sucedido. Entre sonrisas y unos excitantes minutos finales los juegos de luces marcaba los ritmos, mientras el público y la banda lo dieron todo.

Con 4 shows en nuestro país en un periodo de 6 años OMD ha logrado sanar lo que por muchos años parecía un concierto difícil de concretar.

 

Fue así que terminó la noche de OMD un concierto que me recordó que lo retro sigue vigente…