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Una combinación de sentimientos, la esperanza de encontrar al hombre perfecto, el ensayo eterno de una boda y un quizás como respuesta a la pregunta ¿esa noche será la buena para lograr lo que busca del amor? resumen Perhaps, perhaps… quizás, obra de clown protagonizada por la actriz mexicana Gabriela Muñoz. 

A través de un aprovechamiento absoluto del silencio y armada con un escenario sencillo, femenino y de ensueño, Muñoz logró llevarnos a un viaje entre carcajadas, risas esporádicas y lágrimas, dejando en claro por qué sus actuaciones han sido alabadas internacionalmente.

Photo: Ely B.

Mientras en el exterior de la sala se escuchaba una combinación de música, shakers y pláticas con volumen alto, conforme te adentrabas a ella, a través de un pasillo obscuro que sólo permitía ver una luz tenue al final de él, desaparecía el ruido y comenzaban a mostrarse los personajes de la obra.

Primero una ama de llaves en la puerta. Después, justo cuando volteamos la mirada al escenario, una iluminación tenue que se enfocaba en un velo blanco que colgaba del techo, en el cual, conforme te acercabas, descubrías que dentro de él se encontraba una pequeña mesita y una bonita payasa vestida de blanco, escribiendo con pluma fuente y comiendo fresas que pintaban sus labios y los resaltaban de su blanco rostro. Ella es Greta. 

El inició de la obra lo marcó una proyección de un video que mostraba un resumen de la vida de Greta en el aspecto amoroso. Una historia de máximo 7 minutos que te ponía al tanto de lo que esta payasa ha sufrido en el amor.

Al finalizar el video, Greta dejó de lado la escritura, sus fresas y cayó en cuenta que las personas de la sala la observaban. Tímidamente comenzó a mostrarse y a salir de ese velo hermosamente iluminado. Con una melodía de ópera como fondo, Greta (con un vestido blanco de encaje, tul y un pequeño tocado de novia) se adentró al escenario con un baile extraño, emitiendo sonidos parecidos a la voz de la cantante de ópera, mientras comía más fresas.

Photo: Marion Sosa

De cara al público, con un humor sarcástico, comenzó la interacción con los mismos, lo que nos dejó conocer sobre la personalidad de esta payasa, al igual que entender un poco el contexto amoroso en el que se encontraba en ese momento: alegre, despreocupada, tragona, pero preparada por si ese día el amor llegaba a su puerta.

Para la segunda parte de la obra, comenzó el interés de Greta por consolidar una relación ficticia, a través de un rollo de papel que funcionaba como su camino al altar, un prometido creado con un saco negro, una camisa blanca y una almohada como cuerpo. Pero esto no le fue suficiente, así que trató de hacerlo real a través de una persona de carne y hueso, eligiendo a un prometido del público. En esta función el afortunado fue un espigado y alto hombre inglés. A través de señas y sonidos, Greta convivió con él durante largo tiempo, en el cual lo hizo comer, beber y para consolidar el matrimonio, besarla. La maestría de Muñoz para convertir a alguien del público es su co protagonista es sobresaliente y recuerda los más sublimes momentos de Ícaro de Daniele Finzi Pasca

Photo: Pepe Castillo

Photo: Pepe Castillo

Para la tercera parte, después de haber reído a carcajadas por las ocurrencias tanto del público como de Greta, la obra tomó un rumbo melancólico y triste por la decisión de esta payasa, la cual sorprende al ver la manera tan sincera de llorar y la atmósfera que logró crear a través de sus expresiones y suspiros adecuados que llevaron al público a un estado pasivo, y a algunos al llanto sútil.

Con la aparición de la ama de llaves que nos recibió al entrar, la cual limpió todo el desastre que dejó el paso del amor, damos por entendido que para Greta, un ciclo se cierra, una nueva etapa comienza y para nosotros, con la partida de ella, la obra llegó a su fin. 

Esta imperdible obra mantiene al espectador recargado en su butaca todo el tiempo, pero gracias grandes carcajadas que Gaby Muñoz en el papel de Greta te hacen soltar y hasta cantar al ritmo de la marcha nupcial.  Al finalizar, si vas con pareja, la interpretación de Muñoz hace que recargues la cabeza hacia ella, o mínimo tomes su mano a manera de consuelo emocional. 

Perhaps, perhaps… quizás, se estará presentando todos los sábados y domingos del mes de julio. Aquí puedes conocer más sobre Gaby, en una entrevista que Picnic le realizó días antes a esta primera presentación.

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