Revista Picnic logo

Por: Mafer Quintero

A Peter Jackson lo conocemos por dirigir la trilogía de El Señor de los Anillos. Pero no llegó a dirigir ese clásico de la nada. El neozelandés, que hoy tiene 54 años, ya contaba con más películas en su carrera de cineasta, mismas que han sido reconocidas y ganado premios. Quizá debido a que su trama se centra en captar los órganos humanos fuera del cuerpo, algunas de estas películas no son conocidas comercialmente.

Su trabajo en la trilogía de fantasía nos deja ver su gusto por los seres —y temas— extraños. Tanto, que sus proyectos tienen relación con zombis, aliens y la sangre… en exceso. Braindead (1992) es un film emblemático del cine gore dirigido por Peter Jackson ambientada en los años 50, que cuenta la historia de como Lionel (Timothy Balme) debe encubrir y cuidar a su madre (Elizabeth Moody)  que se ha convertido en un muerto viviente después de haber sido mordida por un animal desconocido. La película está llena de momentos extraños —como la aparición de un cómico bebé zombi y  diálogos entre intestinos— que le dan un toque especial de comedia entre la desgracia. Es bueno recordar que es considerada una de las películas más sangrientas de la historia.

p2

Las películas gore se distinguen por contener violencia, sangre artificial en exceso, miembros cortados y un característico humor negro. Es horror que se plasma gráficamente más que apariciones o demonios. Son muy aclamadas a pesar de que pueden ser consideradas grotescas. Entre los directores más destacados se encuentran Hershell Gordon Lewis con películas como Blood Feast (1963) y Two Thousand Maniacs (1964) —una comedia negra-sanguinolenta que tiene parecido con Braindead—,  George A. Romero, a quien se le atribuye la creación de las criaturas zombis con Amanecer de los muertos (1978) Y Lucio Fulci quien dirigió Zombie II (1979) en un intento de imitar  a George A. Romero. 

Foto: undercine.com

Foto: undercine.com

Braindead es vista por muchos críticos como una sátira a la clase media de Nueva Zelanda y a las relaciones apegadas entre hijos y madres. El rasgo que más destaca de las películas gore de Peter Jackson es la forma en la que la comedia y  la violencia se complementan, además de contar con un bajo presupuesto. No se basa tanto en la complejidad de la historia ni en los personajes, ni siquiera se detiene a valorar la calidad de los actores. Además de la película ya mencionada —y las mundialmente conocidas— Jackson ha dirigido Bad Taste (1987) y Meet the Fables (1989) una historia que incluye marionetas, drogas y extorsiones.

Muchos se sorprenden al saber que el director gordito de la adaptación de  la obra de J.R.R. Tolkien sea  responsable de películas tan sangrientas y de humor negro. Son un completo contraste con su trabajo comercial y vale la pena conocer su lado grotesco.

Una Respuesta

Deja un comentario