REVISTA PICNIC Planeta No: reflejo de una generación perdida - Revista Picnic
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Una pequeña hamburguesería en el centro de la ciudad fue el lugar para que la banda chilena Planeta No improvisara un pequeño e íntimo concierto,previo a su show platicamos un poco con ellos. Aprovechando el momento histórico que se vive, debido a la muerte de  Juan Gabriel, la banda decidió tocar algunas canciones del Divo de Juárez, pues para ellos es una figura que supera el patriarcado y es algo con lo que se sienten identificados.

“Corta pero precisa” es como describen los chicos de Planeta No su breve visita a México (es la tercera). Es una banda relativamente nueva, pero que ha crecido de manara acelerada. Algo está pasando en Chile que de un tiempo acá nos ha ofrecido música excelente. Gonzalo García (voz y guitarra), Camilo Molina (bajo) y Juan Pablo Garin (Bateria) son los pilares de la agrupación aunque en vivo los acompañan otro guitarrista y un tecladista.

Es cierto que la juventud está viviendo un abismo generacional del cual México no ha sabido tomar postura, es por eso que resulta fresco escuchar agrupaciones que tienen algo qué decir y Planeta No es una de ellas. Aunque no lo hagan de manera intencional, no pueden evitar ser reflejo de una generación perdida. Las letras y la imagen de Gonzalo lo dicen, por sí solas podrían ser cuentos, mientras que el resto de sus compañeros se encargan de ponerles vida y llevarlas hacia otro nivel.

“Me da vergüenza arrogarme la capacidad de ser la voz de una generación. Todos los que nacimos en una edad similar a la mía, que tengo 26, sentimos un quiebre y distancia con el sistema que nos entregó la generación anterior, la de nuestros padres, porque está llena de falacias pertenecientes sobre todo al mercado y al capitalismo, pero también al racionalismo y al patriarcado en general. Descreemos y no sentimos un lugar cómodo para vivir, por eso estamos construyendo otro, primero a partir de la negación lamentablemente” – Gonzalo

Viajando y tocando en distintos países, es como se han dado cuenta que los jóvenes están viviendo algo similar a ellos. Su necesidad de crear, comunicar y transmitir ha traspasado lo esperado en un inicio por ellos.

“En nuestras canciones expresamos nuestro descontento y en realidad con el paso del tiempo nos hemos dado cuenta que hemos representado a más personas fuera de Chile y eso es interesante. Nunca quisimos ser la voz de nadie, algunas personas nos toman como referentes, no sólo a nosotros sino a varias bandas con la que nosotros compartimos en Chile, lo que nosotros sentimos no es tan ajeno. Somos una generación que compartimos esta visión de lo negativo que estamos viendo” comenta Juan Pablo.

Desde una perspectiva existencialista

Hay un punto clave, mejor dicho una contradicción en su música. Las letras deprimentes, que cuestionan y evidencian a la existencia humana están acompañadas de melodías alegres. Dicha combinación le da un toque distinto. Aprendieron filosofía en la secundaria como cualquier otro chico de su edad, de ahí parte quizá ese toque de existencialismo que hay en su música, comparados un poco con el pop contestatario y crítico que se hace en España.

“Los músicos en Chile nos estamos acercando a un discurso más político, probablemente porque la mayoría tenemos buena formación, tenemos plata. En cuanto a lo que se hace en España yo no lo había visto así, pensaba que los españoles no podían evitar hacer un tema con un subtexto interesante porque los locos tienen mucha formación” – Gonzalo

El pop como género

Muchos artistas han optado por dicho género, quizá la palabra pop ha sido desfigurada por la industria americana, haciendo creer que es algo completamente creado para vender. Diversos músicos se han dado a la tarea de quitarle dicha imagen, no sólo en cuestiones musicales, sino todo lo que conlleva la llamada cultura pop moderna. Gonzalo nos habla un poco de cómo fue que llegaron a él:

“Mas allá de un género, es una intención, como una vocación, el rock es otra manera de hacer pop. Sin embargo, géneros mayores como el folk o el jazz no me vendrían bien por incapacidad, no tengo la formación cultural para recorrer otra música. El pop era lo que sonaba en la radio, en la casa de los papás y es lo que nos pasaban a nosotros como clase media. Terminamos expulsando lo que nos metieron en la cabeza”

“Lo que dice Gonzalo es cierto -interrumpe Juan Pablo- el pop es de manera natural pero también de alguna manera lo hemos escogido. El formato canción, es decir que tenga un coro que puedas memorizar, es una manera más fácil de comunicar una idea”.

Reciclaje y reproducción

Su primer y único disco Odio, que salió en 2015, está acompañado por una portada que fue hecha por un amigo y su pareja (Ignacio Wong y Mila Belén). Visualmente es muy interesante, parece sacada de algún anuncio oriental, “arte japo” como dice Gonzalo.

“Le dio tanto la vuelta hasta que llegó al pensamiento de hacer una edición japonesa de algo que ya existía. Tiene que ver con lo que nosotros estamos haciendo, que es reproducir cultura popular, no inventamos nada de lo que hacemos, reciclamos lo que encontramos en la calle o en la basura de nuestra propia cultura o de otra. A partir de ahí valoricé el anime, era extrañamente para mí un placer culpable. Soy una persona que está en contra de los placeres culpables”

Después de esta pequeña gira por México, Costa Rica y Colombia se dedicarán a componer y trabajar en su próximo disco, pero antes seguirán promoviendo Odio con un par de singles más. El siguiente será “Maricón Zara” el cual será lanzado junto con un video.

Foto por Mila Belén tomada del Facebook de Planeta No