REVISTA PICNIC Powerpaola, el virus que contagia el arte latinoamericano - Revista PICNIC

Paola Gaviria, mejor conocida como Powerpaola, es una historietista e ilustradora ecuatoriana-colombiana de 40 años que nació en Quito, Ecuador bajo circunstancias fuera de lo común. Cuando su madre sintió que estaba embarazada, los doctores le aseguraron que no podía estar esperando un bebé ya que sus trompas estaban ligadas y le dijeron que sus síntomas probablemente eran causados por un virus tropical; sin embargo, a pesar de todas estas explicaciones científicas, unos meses después Paola llegó al mundo.

Cuando tenía 13 años, su familia se mudó a Cali, Colombia. Al cumplir 17 años, estudió en la Fundación Universitaria de Bellas Artes de Medellín. A los 18, dejó la casa de sus padres y se convirtió en una joven nómada: vivió en Australia, Francia, El Salvador y Argentina, donde actualmente reside.

Los años, sus recuerdos, su crianza entre mujeres, los países que visitó, sus ganas de burlarse de sí misma y su pasión por el dibujo la llevaron a forjarse la identidad alternativa de Powerpaola.

El nombre de esta historietista resonó en la 58ª edición del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (FICCI) en Colombia después de la proyección de Virus Tropical, la película que primero fue novela gráfica y que hoy, luego de cinco años de trabajo y un estreno mundial en Los Ángeles, está ganando terreno en la cinematografía.

La trama no es complicada: es la autobiografía de Powerpaola, la cual entra fácilmente en el género coming of age. Su infancia, adolescencia y las situaciones que enfrenta en cada etapa de su vida hasta que cumple 18 años y decide irse de su casa son las anécdotas que narra la película.

La animación es monocromática, aparentemente sencilla pero sofisticada y emotiva. El director, Santiago Caicedo, incluso la llamó punk en una entrevista para Gatopardo. Estos son algunos de los mayores atractivos de Virus Tropical, cuyo formato en 2D le da un toque orgánico que crea mayor intimidad con el espectador.

Otro componente que resalta en la cinta es el mundo casi totalmente femenino en el que se desarrolla. Cada mujer que acompaña a la protagonista en su andar tiene su propia voz y personalidad, un detalle que fue muy cuidado durante la producción ya que es la esencia que ha caracterizado el trabajo de Powerpaola.

Los cómics e historietas son considerados un ámbito de hombres, más el hecho de que una mujer latinoamericana esté inmersa en ese mundo y haya logrado convertir su autobiografía en una película animada que ahora se proyecta en pantallas nacionales e internacionales es un paso gigantesco no solo para las historietas, sino para el cine y el arte contemporáneo. 

Aunque la película todavía no tiene fecha de estreno en México, se planea que Penguin Random House publique pronto la novela gráfica en el país. Mientras esperas, puedes ver más de las ilustraciones y cómics de Powerpaola en su blog.