REVISTA PICNIC Rap & Hiphop: Los caminos del Ghetto al éxito - Revista PICNIC
FICM

Texto: Marisol Martínez

“These streets will make you feel brand new, big lights will inspire you, let’s hear it for New York”

“Since thirteen, a chubby nigga on the scene…”

Los tímidos rayos del sol apenas se dejaban vislumbrar, aquella mañana del 9 de marzo de 1997 sobre la ciudad de Los Angeles, la misma mañana en que la historia del hip hop cambiaría para siempre. A unos cuantos metros del Peterson Automotive Museum donde se había celebrado el after party de los Soul Train Music Awards, yacían dos camionetas GMC, una de ellas, con claros impactos de bala. En el asiento del copiloto se encontraba Christopher Wallace, quien habría de recibir 4 de los impactos, pero basto solamente 1 para que a la 1:15 am fuera declarado muerto, The Notorius B.I.G tan solo tenía 24 años al momento de su fallecimiento.

La breve, pero indiscutiblemente decisiva historia (en el plano físico, vale la pena aclarar) del genio de Brooklyn había llegado a su fin aquella madrugada, justo en una de las épocas más oscuras del hip hop, marcada por la corrupción, robos y violencia entre pandillas ( un año antes, Tupac Shakur, el líder sindical de la West Coast habría muerto en condiciones similares, teniendo 25 años de edad), pero, así como aquella bala alcanzo a Biggie, poniéndole fin a su vida ¿Habrá sido esa misma bala la que le propino un letargo musical a la escena del East Coast?, ¿Quién porta la corona del Gotham hip hop en la actualidad?.

Old School: El hip hop como sanador de heridas.

“Shake it now, go ladies, it’s a livin’ dream, Love Life Live…”

De acuerdo con Johan Kugelberg, historiador de rap (that’s a thing) y autor de Born in the Bronx: A Visual Record of the Early Days of Hip Hop , “El género comenzó basándose en la necesidad humana a finales de los años sesenta y principios de los setenta. La gente quería salir a bailar y divertirse, pero de igual modo, muchas áreas de Nueva York eran increíblemente pobres, no podían comprar instrumentos musicales, por lo que comenzaron a rapear tomando como base musical los beats que encontraban en los discos funks de sus padres y abuelos” .

El hip hop nació en una era en donde la confusión social-racial hervía por cualquier callejón de las calles del Bronx, así como décadas anteriores a ellos, los esclavos norteamericanos encontraron en las work songs (que son consideradas como los primeros pasos del blues) un utópico escape de su lastimosa realidad, en la década de mediados de los setentas, nuevamente encontraron en la música una válvula de salida a todos los problemas por los que atravesaban, en especial, la comunidad afroamericana radicada en los Estados Unidos, de ahí, que el eje temático de casi todos los tracks hablaran de algo que, particularmente a mí no me es ajeno: FIESTA 24/7, porque para todo mal, ‘party till the sunrise.

Y bueno, ¿En dónde era la fiesta?- Caminando sobre la 163 y pRospect algo era claramente distinto con respecto a otras calles: De las farolas que alumbraban el barrio colgaban todo tipo de cables, que a su vez, alimentaban los amplificadores y altavoces que le daban vida a los instrumentos propiedad de los Guetto Brothers, quienes en roles actuales, cabrían perfectamente en el rubro de “colectivo”, pero seguramente ellos preferirían seguir autodenominándose como a musical club gang. A diferencia de las fiestas a las que yo asisto, las de ellos tenían un trasfondo más humano, pues buscaban romper las barreras raciales entre Afroamericanos, Puertorriqueños y cualquier otro grupo étnico que quisiera caerle a la celebración.

No es muy claro cuándo fue que por primera vez que el término hip hop se utilizó para unificar aquel movimiento que visiblemente se gestaba en las calles, el mismo que erróneamente siempre es relacionado a lo que musicalmente se refiere, pero fue Afrika Bambaataa del colectivo Zulu Nation quien esbozo los cuatro grandes pilares que conforman LA CULTURA del hip hop: el emceeing, el DJing, el breakdance y el graffiti art.

Para el año de 1982 fue el mismo Bambaataa quien por primera vez salió de gira con el movimiento fuera de los Estados Unidos, encontrando así la llave de la expansión de la cultura y los valores hopers (Afrika creía fielmente que el rap podía inculcar amor, unidad y paz en las personas), es obviado mencionar que se ganó el respetuoso sobrenombre de “The Godfather” y “Amen Ra” dentro de la escena. Así fue como para la década de los ochentas, el hip hop pasó de ser una fiesta del Hood al movimiento cultural dominante de comunidades urbanas pobladas por minorías.

El Hardcore Hip Hop: Drogas, violencia, invisibilización y protesta.

“A Young buck sellin´drugs and such, who never had much, tryin’ to get a clutch at what I could not…”

Quizás era sólo cuestión de tiempo para que el hip hop fuese la voz homogénea de todos aquellos problemas que aquejaban a las minorías étnicas de la nación. Una vez más el movimiento mutó, ya no era únicamente un agente identificador para las masas, ahora se convertía en el vehículo perfecto para exponer todos los problemas que tomaban lugar dentro de los barrios con población minoritaria en NY, y que jamás solían ser discutidos dentro de la política americana basado en un sistema gubernamental que jamás tuvo la intención de lidiar con el caos urbano que se desataba día tras día, a sabiendas claro, de que existía.

Como resultado, el gangsta rap fue la plataforma ideal para que la nueva camada de MC’s tiraran todo tipo de bombas con mensajes político-sociales, cumpliendo (consciente o inconscientemente) la misión de llegar a oídos en rincones de todo el país, los cuales no tenían idea de las condiciones a las que se enfrentaban en los ghettos. Así, mientras el hip hop ganaba adeptos mediante la crisis demográfica que cohesionaba obstáculos críticos, su contraparte (políticos y artistas blancos) comenzaban a atacar constantemente el movimiento, no querían entender la razón medular de la música, no deseaban escuchar lo que pasaba en las comunidades devastadas, no querían ver todas las contradicciones de la cultura americana. No querían.

En 1986, bajo la West Coast part, Ice-T lanzó el single “6 ‘N the morning” considerada como la primer canción que sirvió como base para la construcción del Gangsta Rap. Años más tarde el legendario quinteto californiano NWA grabaría el “Niggaz4Life”, el primer álbum de rap capaz de permear y subir a la posición #1 de la sólidas y blancas listas de popularidad musical.

Mientras tanto, la East Coast comenzaba a soltar algunos tapes que sin duda alguna tenían una lírica poderosamente diferente, ya no se trataba de pasarla bien, tenían el mic, y no lo iban a desaprovechar. Es así como el Wu-Tang Clan, Mobb Deep, Run D.M.C y otros tops empezaron a generar un discurso y sonido difícil de ignorar denominado Hardcore hip hop, cuyas rimas estaban cimentadas en el crudo retrato de las calles del barrio, y quienes prácticamente inventaron el rap que giraba en las calles de NY en la década de los noventas, ellos fueron los que diseñaron la estrategia con la cual se abordarían los temas más delicados del hip hop: drogas y violencia.

La consolidación del género.

“Yo!, Bum Rush the Show” fue la primer placa con la que los oriundos de Long Island, Public Enemy, dieron cara a la escena del Hardcore HH, con un sonido definidamente caótico y duro que incluía scratches en la torna, sonidos de ambulancias, y sampleos acoplados a la perfección. Incluso, el future de dos vocalistas cuyas personalidades eran tremendamente distintas, dotaban a la agrupación con una personalidad diferente: Por una parte Chuck D creaba rimas sonoramente complejas, en un tono bastante autoritario, su contraparte, Flavor Flav irrumpía en los tracks con líneas en un tono más bien hilarante.

Sería una falta de respeto no citar, que las producciones de los materiales discográficos de PE marcaron un antes y un después dentro del género, y definitivamente pautaron la manera de producir para generaciones posteriores, sus primeras 4 placas de estudio producidas entre 1980 y 1990 tienen en sus haberes certificaciones oro o platino, y en palabras de Robert Hilburn, editor musical de Los Angeles Time fueron “El trabajo más aclamado jamás realizado por un acto de hip hop”.

La Golden Age  del hip hop había comenzado, y la producción musical que tomo lugar en la primera mitad de la década de 1990 no miente: el Enter the Wu-Tang (36 Chambers) de The Wu-Tang Clan, el Midnight Marauders de A Tribe Called Quest, el Buhloone Mindstate de De La Soul, el Doggystyle de un primerizo Snoop Dogg, o el álbum debut de OutKast.

La mitad de la década de los noventas vio nacer uno de los materiales de estudio más relevantes para la historia del hop de la East: La carta de presentación de Nasir Nas Jones, el Illmatic, lanzado en Abril de 1994, producido por los genios neoyorquinos Large Professor, Pete Rock y la leyenda DJ Premiere. La placa contiene el mejor (sí, para mí el mejor) track que jamás ha producido Nas, “NY State of Mind” , cuyos versos se concibieron en el estudio de grabación, el mismo día, a una sola toma.

Mientras Nas debutaba como MC’s, la West Coast y Death Row Records lanzaban “The Chronic” el primer as (de muchos) del hijo pródigo de N.W.A, Dr. Dre, el álbum que invento y estableció los estándares del G-Funk – múltiples sintetizadores a diferentes tempos, graves profundos, beats hipnóticos, back vocals femeninos – y que erigió a la Death Row como el sello más importante de hip hop en la primera mitad de la década de 1990, pero el dominio de la Costa Oeste se desmoronó tan rápido como se había formado debido a una serie de eventos desafortunados: 2Pac fue asesinado en 1996 (un año después de haberse unido a DRC), Dr Dre abandonó el barco y Suge Knight fue encarcelado debido a varios bad business, les llovió sobre mojado

La gran manzana estaba lista para renacer y su fénix ya había sido elegido: Nació en Brooklyn, comenzó a dealerear drogas en el barrio a los 12 años, abandonó la escuela a los 17 y continúo en el negocio de la “sustancia estimulante” para darle de comer a su recién nacida baby girl. Bed-Stuy le abrió la puerta de las batallas de rap del hood, las mismas que lo alentaron a grabar su primer tape, que de una manera u otra llego a las manos de Sean “Puffy” Combs. En 1994, bajo la vara de Bad Boy Records se edita “Ready to Die”, placa acreedora de doble certificación platino por la RIAA (Recording Industry Association of America) y cuatro veces platino, por ventas.

“Ready to Die es el debut de rap en solitario más fuerte desde America’s MostWanted de Ice Cube. Desde los impresionantes momentos visuales de su nacimiento, hasta su final “Cobainesque” en Suicidal Thoughts, B.I.G demuestra una escucha cautivadora, es difícil sacarlo de tu cabeza una vez que te muestra lo que tiene que ofrecer” – Rolling Stone.

Es así que el género explotó, con la llegada del nuevo milenio y las distintas formas en las que cambió la industría, nuevos talentos han llegado y los exponentes han crecido… para hablar de ello necesitamos otro capitulo más.