REVISTA PICNIC Razor Master Printer: 30 años de serigrafía. (parte 1) - Revista PICNIC
CINE DE ARTE

“Vivir de lo que te gusta es un privilegio que te tienes que ganar”

Fue lo primero que aprendimos cuando conocimos a Luis Lizaola, alias Razor Master Printer. Y algo que ustedes deben de saber, es que cuando hablas con él, debes estar preparado para conocer de mil y un temas; historia, arte, artistas, política, química, matemáticas, geografía, naturaleza, color, clima, camaradería y sobre todo…

debes estar listo para aprender que la serigrafía no es un oficio, y no existen secretos para realizarla.

Existe el desconocimiento sobre el tema y malas prácticas. Aprendes que todo lo que él sabe lo aplica en la serigrafía. Aprendes que, si haces lo que te apasiona, y lo haces bien, ganaras el privilegio de vivir de lo que te gusta.

Entrevistar a Luis Lizaola no fue fácil, la realidad es que esta nota lleva cocinándose más de 1 año; así como lo leen. Y cada que se intentaba publicar había nuevos temas que agregar, más historias sobre Graficante (su tienda de diseño), nuevos datos que antes no había platicado, nuevas enseñanzas y más y más información.

Así que, después de un sin fin de conversaciones, varias visitas a su nuevo taller en la CDMX, la inauguración de su tienda en Casa Picnic, su exposición “30 años de impresión serigráfica” (que por cierto es una expo que vale la pena visitar en Casa Picnic), la impresión de unas fotos (sí, fotos digitales impresas en serigrafía, nosotros tampoco lo creíamos) y mil disculpas por no concluir esta nota; decidimos resumir su carrera en 3 etapas: Antes del taller Razor Mater Printer, el taller RMP y el futuro del taller RMP.

Etapa 1: Antes de la serigrafía

Luis Lizaola nació en Monterrey Nuevo León, fue criado bajo el concepto regio del que «al que trabaja duro, le va bien». Y para eso, pues se necesitaba estudiar algo que te asegurara un trabajo y un buen ingreso.

“Como había que asegurar un buen trabajo y una buena paga, decidí estudiar algo que asegurara eso; estudié química y dirigí mis estudios a la industria, ¿por qué?, era la carrera más difícil, por lo tanto, lo mejor pagado y me aseguraba trabajo; pues en Monterrey lo único que existen son fábricas”.

Y así fue, Lizaola trabajó para grandes marcas supervisando cosas químicas que no entendimos cuando nos las contó, pero que estaban íntimamente relacionadas con la serigrafía. “Prácticamente tenia lo que quería, pero lo material nunca llenó lo que ahora llena la satisfacción de hacer lo que más me gusta”. Comenzó a dirigirse a la industria textil y estuvo como jefe de producción de serigrafía en marcas como Ay güey, KOI Osaka y Two Bastards. Pero seguía sin sentirse bien, hasta que aposto por seguir el gusto por el arte, la cultura y la serigrafía que lo llevaron a formar Razor Master Printer, un taller de serigrafía que se especializaría en la reproducción de obra sobre textiles. Donde gracias a sus conocimientos químicos comenzó a realizar lo que otros no podían, llevar la gráfica de los artistas de manera exacta, incluso aportando para mejorar la fuerza de la obra en cuanto a color y textura, a los textiles y otros materiales donde quisieran imprimir sus obras.

Paréntesis: La música y Razor

Es importante contarles que Razor es melómano, cosa que en algún momento de la historia de su vida, lo llevo ser parte de la creación de los primeros festivales de música del país. Esto lo acerco a las bandas y a su vez a imprimir playeras y otros artículos de promoción para algunas bandas internacionales del género underground. Porque resulta importante este paréntesis, pues aquí nos enseñó otra lección; “Cuando no te gusta como hacen los demás las cosas, existe una solución, hazlas bien tú. Por eso comencé a organizar conciertos y llegué a crear los primeros festivales de música en Guadalajara que después migraron a la CDMX. «Yo iba a los conciertos y me daba cuenta de que el audio era pésimo, las luces horribles y la gente no salía satisfecha, al igual que yo. Así que decidí hacerlos bien yo. Si te das cuenta de algo está mal hecho, no esperes a que lo arreglen por ti, arréglalo y hazlo bien tú”.