REVISTA PICNIC Paramore @ Palacio de los Deportes - Revista PICNIC

 

Aún siento la resaca de Coordenada, la vida de joven/ adulto cada vez me pesa más. A pesar de estos quejumbrosos malestares de piernas, me aventuré a ir este show en solitario de Paramore. Un show que me puso a pensar que la música si trasciende entre generaciones. Sin muchos reflectores el Palacio de los Deportes, lucía a la mitad de su capacidad, el público era disperso y de bastantes edades.

Los que alguna vez quisimos estar pegados a a la barricada, ahora disfrutábamos de nuestro asiento numerado. Así mismo los papás de los nuevos fans esperan mortificados a las orillas del evento. Pronto la música comenzó, fue así como el acto invitado daba inicio a su show.

PVRIS, era una banda de similar estilo a lo que Hayley y compañia hacían con anterioridad, teniendo un estilo definido, la fuerza que impregnó Lyndsey Gunnulfsen, Alex Babinski, Brian MacDonald era un sinónimo de ruido, gritos ensordecedores. «Heaven», «St. Vincent», «Fire», «You and I» sonaron entre un dominante sonido de la bateria.

Paramore: Una capa de brillos y diamante.

Después de unos cuarenta y cinco minutos de show, las luces se encendieron y dieron paso al montaje de Paramore. Un show que tenía un montón de gritos de fondo y un escenario con una impresionante escenografía. Poco a poco el lugar tuvo una entrada aceptable, entre los pocos rincones de la plancha del venue que quedaban disponibles. Fue así como después de varios años sin pisar la ciudad Paramore volvió a escena.

Todo lo siguiente se vio mezclaba entre gritos y más gritos, todos enfocados hacia Hayley, Zac y Taylor trió actual de la agrupación. Con un nuevo disco y arreglos más finos, la banda comenzó todo con «Hard Times», sencillo que dio la apertura a After Laughter. Por momentos la posición entre las gradas me dificultó ver lo que sucedía en el escenario; así mismo todo los destellos visuales y todo el glitter del inicio me resultó su diferente a mis expectativas.

Con el paso del tiempo Paramore cambió su estilo irreverente, punk y de crudeza de sus inicios para hacer éxitos pop, una variación más ligera y amena para otro tipo de publico, mismos que siguen sonando a lo que fueron en un pasado; resulta irónico pero la banda tiene una esencia especial, la forma de ser rudos y conservar a sus viejos fans, así como cautivar a nuevos seguidores con temas más sencillos como «Forvigeness y «Told You Sou».

El setlist juntó todos los temas de su discográfia de una manera equilibrada, «Ignorance», «Still Into You», «Daydreaming», «Brick By Boring Brick» y «Playing God» recordaron lo hecho en su pasado; así como una fusión entre puentes instrumentales para nuevos himnos de su fandom como «Forvigeness, «26» y «Fake Happy».

Riot: Un duro camino que superar…

Con diez años después su creación, este disco tuvo sus grandes centros al entonar «That’s What You Get» y «Misery Business» canciones que desplegaron los ruidos más agudos de la noche. That’s what you get when you let your heart win, whoa…, se fundía entre una Hayley alocada en sus mejores momentos; después «Misery Business» fue un tributo hacia los fans, aquellos que usan su música como enseñanza y acompañamiento de la vida diaria.

Me encantaría una gira de aniversario para este tour, un repaso adecuado para entonar otros temas como «When It Rains», «Fences» o «crushcrushcrush». Se nota que la banda quiere crear nuevos momentos de complicidad y fidelidad pero su camino siempre estará predestinado a recorrer ese duro y fuerte disco que todo joven tuvo en su ipod a principios del 2007.

A pesar de todo, el viejo y nuevo Paramore tiene un sentimiento de familia, mismo que todos sus escuchas disfrutan

Después de esto » I Ain’t Fun» dio un respiro y cerró la primera parte del set. Un breve encore y tres temas más dieron el paso final al show, todo se manejo de maravilla. «Rose-Colored Boy dio el telón final para una noche que mezclo a dos generaciones encontradas, una que creció con la irreverencia y el descontrol; mientras otros se llevan entre las nuevas tonalidades de matices pastel.

La salida fue rápida y sin complicaciones, en mi mente gozaba mi etapa de adolescente que deseaba este show; mientras mi postura actual se encontraba con una propuesta pop que tiene una fuerza solida y con una gran estructura artística. Esperando que no pasen otros siete o seis años sin verlos. Me quedó con esos recuerdos que marcaron una de las mejores etapas de mi vida.

Cause after all this time, I’m still into you… Paramore.

Fotos: OCESA ( César Vicuña)