REVISTA PICNIC Sergio Tapiro y el poder de la naturaleza - Revista Picnic
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Por: Yoss Arredondo

Crear una buena fotografía no es nada fácil, se necesita una serie de conocimientos, ciertas condiciones de iluminación, un cierto número de velocidad, un acertado diafragma y el perfecto encuadre; de igual forma ,una gran cantidad de talento, y lo más importante: paciencia, mucha paciencia. Una prueba latente de lo anterior es el mexicano Sergio Tapiro, quien a través de varios años observando el mismo volcán, logró retratar en una sola fotografía la gran magnitud, fuerza y hermosura que nos regala la naturaleza. Foto que se
convertiría en la ganadora del concurso de National Geographic Travel Photographer of the Year 2017 y anteriormente el tercer lugar en World Press Photo 2016 en la categoría “Naturaleza”.

Sergio Tapiro, es un fotoperiodista mexicano, fotógrafo premiado a nivel mundial, especialista en fotografía de naturaleza y volcanes, miembro de la Comunidad Mexicana de Fotógrafos de Naturaleza, delegado en Colima de la CMFN y fotógrafo honorario del Ballet Folklorico de la Universidad de Colima. Sus fotos han sido publicadas en la mayoría de los periódicos de México, en National Geographic, WIRED, CNN, Revista Cuartoscuro, México desconocido, Artes de México y Expansión.

Sergio se dio a la tarea de observar, alrededor de 20 días, atentamente el comportamiento del volcán de colima (al oeste de México), registrando minuciosamente un aumento en su actividad durante el último mes. El volcán de Colima, que se eleva a casi 3.960 metros sobre el suelo, es un estratovolcán situado en el Eje Volcánico Transversal y uno de los más activos en
América del Norte.  Según relata, pasó veinte noches en vela entre noviembre y diciembre de 2015 estudiando ángulos, encuadres, enfoques, velocidades, etc.

13 de diciembre de 2015 a las 22:54 horas del domingo

El gran momento llegó el día 13 de diciembre de 2015 a las 22:54 horas del domingo, Tapiro se encontraba ubicado a una distancia de doce kilómetros del volcán cuando este comenzó su actividad, para esto Tapiro ya se encontraba en acción sacando una serie de exposiciones de ocho segundos con su cámara a medida que el fuego y la roca eran expulsados rápidamente de la Tierra justo cuando un rayo de 600 metros de longitud dividió la escena…

El rayo fue tremendo. Fue tanta la luz que pensé que mi fotografía se había estropeado; Sin embargo, tal fue la sorpresa al revisar la pantalla de su cámara y ver la fotografía tan fascinante que acababa de crear a una velocidad de obturación de 8 segundos, un diafragma de 2.8 y un ISO 3200.

Fue tan fuerte la luz que provocó un flash de cámara, congelando el movimiento de la ceniza. Fue muy extraño, muy extraordinario. Había una muy gran posibilidad de que se hubiera echado a perder. Incluso pensé que se podía haber quemado. La sorpresa fue cuando miro la pantalla de la cámara y veo que tengo una foto, probablemente la mejor foto de mi vida.