REVISTA PICNIC Sexores – Red Rooms - Revista PICNIC
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Por Fernando Valencia

La carrera de Sexores ha sido particularmente prolífica. Desde su formación en 2010, el dúo originario de Quito ha logrado formar un sonido propio, consolidado en algún lugar entre el shoegaze y el dream pop.

Con Red Rooms, su más reciente material, la banda alcanza un punto máximo al dejar de lado sus momentos más agresivos para concentrarse en la creación de hermosura sonora. Estamos ante seis temas profundamente introspectivos y personales, que nos van pintando escenarios bellísimos.

Tracks como “Sasebo” y “Me and the Void” exhiben una cierta familiaridad con el estilo. La voz de Emilia Bahamonte mantiene ciertos ecos de Kazu Makino, recordando lo hecho por Blonde Redhead en Penny Sparkle (2010). Esta comparación, lejos de ser negativa, permite una nueva dimensión en los vocales de Sexores, configurando un susurro delicado, casi como un lamento, que avanza contra las fuertes percusiones y un bajo simplista, ambos grabados por Daniel Pasquel.

La instrumentación, si bien más sencilla que en su anterior LP Historias de Frío (2014), propone un telón de pura melancolía. De esta manera, “Sea of Trees” podría remitir a los mejores trabajos de Beach House, al tiempo que brilla con luz propia en un contexto de oscuridad y añoranza.

“U.S.S.R. Girls” marca el punto alto de Red Rooms, incorporando sintetizadores que otorgan matices al disco, aderezados con una batería contagiosa y la guitarra típica del shoegaze, que ponen a mover la cabeza sin perder la esencia triste que la banda propone, mientras se nos cuenta la historia de una espía soviética durante los tiempos de la Guerra Fría.

“Daybreakers” cuenta con un plus en las vocales adicionales de Alexander Kretov, integrante de la agrupación de new wave y synth pop canadiense-ucraniana Ummagma. Aunque musicalmente es el corte menos inspirado del álbum, la dinámica entre ambas voces proporciona un contraste inédito que sin lugar a dudas es muy bien recibido.

Red Rooms se despide de los escuchas con un track instrumental llamado “Loner”, que pertenece al subgénero ambient del dream pop con un toque de post-rock, incorporando un Ebow que genera por sí mismo la pared sonora, coronada con un triste arreglo de teclas que evocan por última vez la nostalgia y aflicción con que Sexores afronta este nuevo material.

Desafortunadamente es difícil entrar a detalle en materia lírica, puesto que la misma mezcla no permite que logremos escuchar por completo lo que Emilia nos va contando. Es difícil culpar de esto a la banda, ya que se trata de una estrategia muy común en el género, pero hace desear que se exhibieran las letras en algún lado.

También queda la sensación de que seis temas son muy poco y se pasan muy rápido. Ojalá hubieran podido añadir un par de canciones más para redondear la propuesta. No obstante, con Red Rooms queda de manifiesto que Sexores tiene aún muchos trucos bajo la manga, y que su carrera despegará pronto siempre y cuando sigan entregando música con este nivel de calidad e inventiva.

Sexores – Red Rooms
Pros
  • Nueva dimensión con vocales muy cuidadas y bien ejecutadas
  • Instrumentación sencilla pero emocional
  • Es un paso adelante en la creación de un sonido para la banda
Contras
  • Puede recordar mucho al trabajo de sus influencias
  • Demasiado corto
  • Difícil comprender las letras sin un booklet a la mano
8.5Promedio Final
Puntuación de los lectores: (4 Votes)
9.7

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