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El término  réalisateur (realizador) nunca fue mejor empleado que para describir a un hombre como Stanley Kubrick. Un hombre que trabajó las imágenes desde joven, desde los juveniles 16 años.  Un hombre que comenzó a desarrollar una pasión por la luz, por los procesos instantáneos de la fotografía y que tradujo sus inquietudes y emociones en contraluces y retratos que conforman series fotográficas potentes y entrañables. Después, el joven fotógrafo comienza a contar pequeñas historias, pequeños momentos de la vida en movimiento. Siempre atento a las composiciones, a la puesta en cámara y al diálogo que podría entablar, él con su cámara, el espectador con su intelecto. Kubrick inicia en el mundo del arte con fotografías que construyen pasadizos internos en la psique, fórmula que después empleará en toda su filmografía. El joven fotógrafo se convierte en un artista, en un observador, en un capitán que guía por los caminos de luz y sombras. Un hombre cuya imaginación no tiene límites, un loco, un soñador. La exposición que ha viajado por el mundo y que ahora tenemos en nuestra ciudad albergada en la Cineteca Nacional, reúne un pasaje biográfico/histórico/narrativo de un artista fuera de serie. Es un devenir plástico y audiovisual del Hombre; lo propongo así, ya que la obra de Stanley Kubrick recorre la vida del ser humano desde su concepción como ser, pasando por su evolución y pensándose a si mismo como hombre, como vida y como propio devenir.  Stanley Kubrick en la Cineteca Nacional es una exposición a la que todos tenemos que asistir, para descubrir un poco de nosotros mismos.

2001: A Space Odyssey (1968)

La exposición es una revisión artística de su obra por medio de objetos que se convierten en símbolos de sus múltiples universos, de sus ángulos y perspectivas. El objeto se convierte en un sustento de sus obras, de su discurso fílmico. El objeto recrea lo que la imagen en movimiento expresó años antes, acaso impactantes como las secuencias de ultraviolencia desarrolladas en un futuro distópico o con un sentido histórico preciso, analítico y una adecuación meticulosa a la vida interna de un frame.

The Shining (1980)

Por esos caminos viaja esta exposición que ya ha recorrido el mundo en diferentes galerías, en diferentes foros que la han albergado buscando así darle peso a la obra de un autor que no concibió su obra para ser vista así, pero que, su valor histórico/artístico/plástico lo han llevado a ser expositor de galerías. El mundo ya ha visto casos similares, como la obra/diseños del francés Yves Saint Laurent, que con un elegante y transgresor sentido del arte, logró impregnar sus vestidos de algo, acaso cercano a lo sublime. Así pues Kubrick,  envuelve a la humanidad en microcosmos sociales, históricos, filosóficos , eróticos, contradictorios, muy cercanos a lo perfecto.