REVISTA PICNIC Super Junior vuelve a México con Super Camp - Revista PICNIC
CINE DE ARTE

Tres años después de su primera presentación en México, Super Junior regresó a nuestro país el pasado 5 de julio en la Arena Ciudad de México para ofrecernos un evento especial: el Super Camp. Con motivo de su décimo aniversario, la boy band coreana decidió festejar con una gira de conciertos, donde no sólo se trata de presentarse en el escenario sino también de interactuar de cerca con el público y con sus fans.

La gira inició con una magna presentación en Seúl, seguida de ciudades como Tokyo, Beijing y Shanghai, llegando a América Latina (pasando antes por Los Ángeles) para presentarse en Monterrey, Ciudad de México y Santiago de Chile. Finalmente, el cierre de la gira tendrá lugar en Nueva York el próximo 9 de julio.

Con la puntualidad de un reloj, luego de un breve video de presentación que resumía la gira y los mayores logros de la agrupación en su primera década de trayectoria, aparecieron en el escenario Leeteuk, Kyuhyun, Yesung, Heechul, Ryeowook, vestidos con trajes oscuros y corbatas para deleitar la pupila de sus asistentes (en gran mayoría de género femenino con diademas de luces color azul y moños estilo Minnie Mouse).

SUPERJUNIORARENA

Los chicos dieron inicio a la presentación entre explosiones de papeles de colores y juegos de luces, cantando algunos de sus mayores éxitos como «Magic» y «Alright». Antes de empezar la tercera canción, los integrantes fueron presentándose uno por uno en un aceptable intento de español. «Yo amo mucho a ustedes muchas gracias» fue lo que dijo Leeteuk, mientras que Yesung  declaró «Vamos a divertirnos mucho» además de emocionar al público cuando confesó que tenía mucho tiempo deseando venir a México, pues al igual que Leeteuk y Heechul era su primera vez en visitar tierras mexicanas.

No terminaban aún de sonar las primeras notas de «Bonamana» cuando el público explotó en gritos y aplausos a un volumen que hacía casi imposible escuchar cantar a los jóvenes coreanos y no disminuyó hasta que finalizó dicha pieza. De hecho, la mayor parte del concierto fue así. Con una concurrencia conformada en su mayoría por jovencitas en edad adolescente, los gritos, las declaraciones de amor y las lágrimas de emoción se hicieron presentes durante todo el concierto. Lo más curioso fueron los vendedores de cerveza que rondaban en círculos al interior de un evento prominentemente familiar.

Después los integrantes se marcharon para dejar al público un video sobre el grupo realizando actividades de campamento, tales como retos acuáticos, pesca y momentos en la cocina. Luego un presentador salió al escenario para explicar de qué iba el Super Camp, pues en el venue se dieron lugar diversos juegos de retos en los que el público podía observar otra faceta no musical de los integrantes, además de tener la oportunidad de participar junto a ellos en algunas ocasiones.

La banda regresó al escenario ya con ropa más casual y accedió a realizar retos como aprender español, bailar como chicas, cantar canciones pop, hablar como bebés, comer tacos con mucho picante, hacer reír a los fans e incluso probar los chapulines o intentar comer mazapanes en menos de un minuto.

 

Cuando terminaron los juegos de adivinanzas, cantaron «Sorry, Sorry» prendiendo a la audiencia de nuevo con «Devl» y  un popurrí compuesto por «Sky», «Believe», «Winter Love» y «D & A».

Enseguida, otro video se proyectó en las pantallas, en el cual los integrantes faltantes mandaban sus saludos al E.L.F. («Ever Lasting Friends» o como se denomina el fandom del grupo), pues si bien el grupo está compuesto por once miembros, sólo cinco pudieron ir al show en México ya que el resto se encuentra realizando el servicio militar obligatorio en Corea.

Entonces la banda regresó con un tercer vestuario que incluía sombreros charros y sarapes, para despedirse y finalizar con «Marry you», después de la cual cada uno agradeció al público de manera personal con ayuda de una traductora.

Los asiáticos destacaron por su amabilidad, su puntualidad y gran respeto hacia su audiencia. Quizá el k-pop no sea el género predilecto de todos, sin embargo, si algo han sabido hacer del otro lado del globo, ha sido tratar a sus seguidores como merecen. Quizá a eso se deba en parte el gran éxito de las boy bands de ésta época, que además de ser muy poco proclives al escándalo, son muy agradecidos con su público. Nunca se ha sabido de un coreano que se limpie el beso de una fan en una firma de autógrafos ¿o sí?.

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