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Directora de MEOW Magazine, periodista de moda, profesora de cool hunting, editora en Kiss My Vans y mujer con espíritu felino, Olivia Meza y su evolución a través del tiempo nos recuerda que el trabajo constante es la clave del éxito y sin duda representa la esencia del #girlpower que celebramos en Flavours. Con motivo de su  conferencia como parte de las actividades de #TODOXELLAS conversamos con Olivia sobre arte, mujeres que inspiran, viajes, gatos y una nueva forma entender a la industria de la moda.

Y como detrás de toda mente creativa hay una gran historia, su caso no es la excepción; interesándose por el diseño desde pequeña, soñando tener su propia publicación mientras miraba las revistas de sus primas en casa de la abuela, y siendo pionera del fanzine experimentando con recortes y pegamento en la primaria.  Rçesulta evidente que aún siendo estudiante, lograra introducirse en el mundo editorial con su paso por Nylón México, Another company, Código… y más tarde como creadora de su propia revista: MEOW Magazine, que comenzó como un proyecto de titulación y hoy día es un referente del b side de la moda y plataforma de la nueva ola de creativos nacionales.

Desencantada de la “industria” Olivia tomo un largo viaje a Europa que la ayudó a redescubrirse y entender que si quieres cambiar al mundo, debes hacerlo tu mismo. Así que volvió a México a hacer que con MEOW se construyera un medio que propiciara el pensamiento de los lectores, a la vez que aportase algo a la cultura de la moda.

“Los creativos debemos convertirnos en voceros de la industria, ser propositivos y dejar un registro… es necesario tomar una pausa contemplativa para ser conscientes de lo que hacemos”

Si bien, existen jóvenes talentos que cada día nos sorprenden con sus creaciones, es cierto que el modelo de la moda y el arte en nuestro país está desgastado y no funciona; la falsa figura del glamour y la pretensión por encima la teoría mantienen al tema en el rubro de lo superficial.

“…Se trata de trabajo en equipo” fotógrafos, periodistas, redactores y consumidores debemos exigirnos cada vez más los unos a los otros; ofrecer contenidos inteligentes y con trasfondo, de gran impacto visual y valor teórico, para que a su vez la audiencia y su voraz adicción a la web se focalice en la formación de sentido crítico.

Es tarea de las nuevas generaciones, hacer que las cosas pasen, ejecutar pequeños cambios desde nuestras trincheras, reinventar las reglas del juego y creer en nosotros mismos, en nuestros proyectos y en lo que tanto amamos: la moda, para comenzar a construir quizá no una nueva realidad pero sí una manera distinta de interpretarla.

Fotografías por Sally Roussó