REVISTA PICNIC Retos y metas de un festival: una charla con Antonio Vilches (Trópico) - Revista PICNIC
Todas la pecas del mundo

La cuarta edición del festival Trópico dejó tanto al público como a los organizadores felices por sobrepasar las expectativas que tenían al respecto. Charlamos con Antonio Vilches sobre los retos que año con año se ponen y se cumplen. Así como la logística que implica un festival de este nivel y toda la ayuda que reciben de marcas y fondeadores.

«Trópico cada año busca traer algo que sería muy difícil. Por ejemplo, hace dos años, David Byrne con un proyecto africano increíble. Este año tuvimos la oportunidad de traer el 50º aniversario de Pet Sounds. Como grandes fans de la música y de la historia, no pensamos dos veces en aventarnos a pesar de que sabíamos que la utilidad generada de este año no sería lo más importante, sino la experiencia».

Que el camino valga la pena

Para todos los presentes fue algo impresionante. Antonio hace hincapié en que se trata de un show que por años Brian Wilson no interpretó en vivo por su complejidad. «Fue un álbum que se hizo en estudio con muchísimos instrumentos, sonidos, músicos profesionales y durante décadas fue muy difícil por su costo. Para este aniversario invitó a Al Jardine de los Beach Boys, músicos de conservatorio, 12 personas y 15 instrumentos en escena. Sonó a la perfección, como si escucharas el álbum».

«Trópico significa un sueño que tuvimos entre amigos hace 5 años. Llevar a cabo un festival que reuniera nuestras cosas favoritas. Decidimos variables: que fuera en la playa, que no fueras a caminar, que fuera poca gente, que fueran muchos amigos, que no terminara, que no te corrieran. Y poco a poco sin duda para nosotros se convirtió en nuestro favorito en el mundo. Y ahora también se ha convertido en el favorito de otras personas. Nos ha costado muchísimo esfuerzo, ganas, retos -hasta un huracán en Acapulco-. Que el camino valga la pena, nada se ha dado fácil. Los resultados ahí están, cada vez está más consolidado».

No se vive de venta de boletos

Antonio considera que hay un excelente panorama actualmente para los festivales en México pues hay muchos grupos de jóvenes uniéndose para crear proyectos culturales. Los eventos de la CDMX, Monterrey, Guadalajara y la Riviera Maya están super bien hechos, son propositivos. Él cree que incluso nos hemos convertido en un ejemplo a seguir, un estandarte. 

«Tantos festivales se debe a que somos un país donde las marcas y empresas corporativas creen enormemente en apoyar este tipo de proyectos y esto es lo que las vuelve posibles. Sin marcas como Johnnie Walker y otras más que apoyan sería imposible, porque esos proyectos no viven de venta de boletos o barra sino de fondeadores. Generan experiencias que sean viables, si no el asistente tendría que pagar precios cinco veces más caros. Viene un 2017 bueno, con buenos retos. Habrá que ver qué pasa con el booking, ya que se hace en dólares. Se han hecho buenos proyectos, hay que mantenerlos».

¿Qué esperar de 2017?

Sobrepasar las expectativas de los asistentes es lo que esperan para la próxima edición. «Con curadurías correctas, con proyectos musicales que impresionen sin que eso signifique rating. No bookeamos porque las bandas sean populares, para nada. Lo que podemos prometer es la misma honestidad, entrega, amor por los detalles, sorprender a la gente y generar ese espacio para dar felicidad y demuestre que México es un país bien hecho y competitivo. Nuestras meta para 2017 es divertirnos como siempre en este proyecto que queremos tanto» finaliza.

Mientras esperamos el regreso del festival en la costa, los grandes momentos que vivimos este 2016 permanecerán en nuestras memorias. #KeepWalking