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Hacer fotografía, va más allá de sólo colocar dentro de un encuadre a una persona, un objeto o un paisaje.

La fotografía, hoy en día, está más al alcance de todos; por esto mismo, es necesario ir más lejos, esforzarse para obtener mejores tomas. Captar esencias, momentos e historia que inviten a viajar dentro de la imagen captada.

Uno de los fotógrafos que podemos voltear a ver para entender un poco más sobre el verdadero valor de una fotografía es Cartier-Bresson. Considerado uno de los grandes maestros de la historia fotográfica, e incluso para muchos, es padre de la fotografía de calle y el fotoperiodísmo.  Pero el concepto “Instanter decisivo” fue lo que le dio el lugar dentro de los fotógrafos más importantes del siglo XX.

Cartier defendía la idea de no forzar la fotografía. Decía que había que dejarla fluir y esperar el “instante decisivo” para captar ese momento que se habría perdido en la memoria de los espectadores de no haberse realizado la fotografía.

Muchos se han quedado con la idea de sólo disparar cuando ven llegar un momento relevante, con la idea de ser oportunistas. No obstante el concepto de Bresson es más que eso. Se trata de aprender a leer y anticiparse. Es querer ganarle al flujo de la vida para congelarla; sorprender a la vida misma con tu cámara para volver perpetuo ese “instante”, al que le precede un antes y un después que sin ese “él”, no existirían.

Este concepto, llevado de la mano con los juegos correctos de líneas y encuadres, hacen la gran diferencia. Es increíble que la fotografía hoy pueda estar al alcance de todos, que la posibilidad de congelar esos momentos irrepetibles de la vida, sea para cualquier persona. Se han escuchado alaridos y quejas de “fotógrafos” que se molestan por esto, pero ¿Quiénes son ellos para decir quién puede y quién no puede atesorar los instantes de la vida?.

Si Bresson hubiese nacido en estos tiempos, por supuesto que usaría las cámaras digitales, los celulares, tabletas, etc. Se vale buscar los recursos que mejoran la calidad y faciliten la fotografía. Por supuesto que si se tiene un dispositivo que ayude y facilitar las tomas, pero no se conoce el valor del “instante preciso”, de la composición o modos de lectura, las tomas no pasarán de ser sólo una imagen más del millón que se captan a diario.

Existen varias marcas en el mercado que gracias a la tecnología y visión de conceptos como este, desarrollan celulares con mejor óptica. Por ejemplo Sony, que hace no mucho lanzó al mercado el #XperiaXZ con una cámara que Bresson hubiese querido. Sus sensores parecen predecir la acción y mantienen el enfoque en el objeto o persona aún en movimiento, lo cual sin duda, ayuda para dejar fluir la fotografía hasta que se decida hacer el click que congele y le regale al mundo un “instante ” de amor, belleza, audacia o irreverencia. Un instante que valga oro.

 

Una foto publicada por Zhishu (@wuzhishu647) el