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Por Irma Herros

Después del éxito y agrado de un basto público por Irrational Man, Woody Allen debía, por lo menos, duplicar la dosis de cafeína y trabajar con empeño noche tras noche para ofrecer una cinta fresca y avasalladora, mucho mejor a la ya mencionada. Pero según la crítica, no lo logró.

La producción que comenzó en agosto del 2015, frente a ya clásicos escenarios de Brooklyn, Nueva York y Los Ángeles, presume de ser un fiel y conmovedor retrato de los años treinta, que enmarca de forma justa esa época dorada de la cultura consiguiente a la gran depresión. Las actuaciones han sido bien calificadas y se habla de un par de buenas líneas, no obstante, el resto de comentarios llevan consigo un trago amargo.

El público mexicano promedio no tiene armas para juzgarla porque a nuestros cines llega hasta el viernes 18 del mes en curso, pero tenemos un trailer, una reseña y una amplia experiencia en las obras del dramaturgo. Desde luego no esperamos algo como Midnigth in Paris; una obra con tanto brillo inmediatamente hubiese destacado, pero tampoco descartamos la posibilidad de pasar un muy buen rato.

Esto es lo que sugiero, se tiene que saber de Café Society, antes de verla en cines:

  • La comedia romántica escrita y dirigida por Allen, es el primer filme digital en la carrera del director; cuenta con una bella fotografía a cargo de Vittorio Storaro y confirmó su nombre Café Society, hasta marzo de este año.
  • Su estreno oficial fue el 11 de mayo, abriendo el Festival de Cannes, y llegó a salas estadounidenses 2 meses después, el día 15 de julio.
  • Narra la historia del joven Bobby (Jesse Eisenberg), quien sueña con llegar a ser un actor reconocido. El clímax se presenta con la llegada de Vonnie (Kristen Stewart), personaje que resulta ser amante del importante tío Phil (Steve Carell), agente que le ayudaría a comenzar su carrera en Hollywood.
  •  El trabajo de vestuario ha causado revuelo. Hay una permanente carga de dorados que dan un tono mágico lleno glamour a todo el trabajo fílmico.

Hagan su propia crítica y nutran la nuestra. y recuerden como yo, las palabras de algún sabio maestro: “al cine no basta con criticarlo, hay que verlo todo, y decir cómo hubieses hecho tú para que funcionase”.