REVISTA PICNIC Wild Beasts - Boy King - Revista PICNIC
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En esta ocasión, Wild Beasts nos trae su quinta producción de estudio: Boy King. El sucesor de Present Tense, que fuera publicado en 2014, es testigo de una vuelta de tuerca en el sonido de la agrupación británica. Si bien se ha caracterizado por darle un estilo particular a cada disco, Boy King se corona justamente como el que más destaca por no guardarse nada para sí mismo.

Ya no estamos ante un sonido que con cierta timidez había logrado conquistar al público durante sus primeras dos, quizá tres, producciones discográficas. Wild Beasts se libera de sus ataduras tanto de género musical como de expresión letrística para traernos un disco sumamente sexual pero sin caer en lo vulgar.

Con temas recurrentes como la virilidad y el deseo, acompañados de bajos graves y acordes muy funk como en “Big Cat” y “Get My Bang”, este álbum predominantemente electro incita a una experimentación menos retraída de la sexualidad, iniciando tan sólo con parase a bailar. Las distorsiones de guitarra hacen sonar algunas canciones de manera tan sexy que hasta es posible imaginarlas como la  oficial de alguno de esos desodorantes para varón.

Gran parte de Boy King suena como si la selva se trasladara a la ciudad mientras todos duermen. El instinto animal está a flor de piel en el tough guy protagonista de este álbum y eso es innegable sobre todo con lyrics como “It takes a lot of love to love a big cat” o en el track “He the Colossus”.

Sin poder ignorar el hecho de que la semántica predominante remite a lo salvaje, algunas canciones como “Dreamliner” denotan que tras el macho alfa que canción tras canción se ha salido con la suya, también hay una sensibilidad escondida. La contraparte del cliché de sujeto sumamente varonil sale a la luz y revela que un hombre tradicional también es capaz de experimentar ternura, intimidad y cierta calidez, además de ser derrotado por la “Alpha Female”.

Por otra parte, “2Bu” rítmicamente es más tranquila pero en la percusión permanecen ciertos ecos estilo “libro de la selva”. Wild Beasts juega con la parte dura del sujeto que caza parejas de noche, para alternarlo con momentos de reflexión en torno a los parámetros de la masculinidad.

Con letras más sencillas y coros que se rigen por el beat, Boy King remite mucho a otros estilos electro dance como Yeasayer y Hercules and Love Affair, sobre todo por el parecido que alcanza el falsete de Hayden Thorpe con los tonos y ritmos propios de Hercules. Inicialmente, el álbum nació de unas sesiones que el grupo había tenido con Disclosure y dicha influencia también puede observarse.

El uso de secuencias, el cuidado de la mezcla y sutiles cercanías que alcanza el disco con la psicodelia y el house, dejan en claro que no se trata de un simple accidente electro, Wild Beasts había estado experimentando y jugando con los sintetizadores sin decidirse a mostrarlo al mundo. Se ha dicho que este disco es una suerte de parodia, sátira o que incluso es la verdadera cara de una agrupación que siempre había sido precisamente, salvaje en el fondo. Sea como sea, está bien producido y cuidado. No es un disco hecho al aventón y para el género con que juega no está mal. Sin embargo, continúa causando un extrañamiento que el sonido de Boy King provenga de Wild Beasts.

Wild Beasts - Boy King
Producción y mezcla7.5
Bailable7.5
Letras6.5
Originalidad6
7.5Promedio final
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